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 No Quiero Volver A Verte

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sophia

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MensajeTema: No Quiero Volver A Verte   Jue 25 Sep 2014, 12:31 pm

Nombre: No quiero volver a verte
Autor: Sophia
Artista ó personaje: Nicky& Shane
Adaptación: Nop
Género:Romance/Gay
Advertencias: Las usuales...escenas de sexo homosexual
Resumen: Nicky pensó que jamás volvería a enfrentarse a Shane, hasta que oyó a Kian decir "Shane está en casa"
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sophia

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MensajeTema: Re: No Quiero Volver A Verte   Jue 25 Sep 2014, 12:33 pm

Capitulo 1

Era una fría noche de invierno en Sligo. Nicky redujo la velocidad y dirigió su auto por el accidentado sendero que lo conduciría a su destino. Al hogar de Kian y Jodi. Lo habían invitado a pasar la navidad a su casa.
Hacía apenas un mes, Nicky había perdido a su padre, y Kian, quien pasó por ese mismo dolor meses antes, entendía cómo se sentía, así que esa fue la razón por lo que lo invitaron a compartir con ellos.
La casa apareció de pronto frente a él. Las luces brillaban a través de las ventanas sin cortinas, y cuando detuvo el auto, la puerta de roble se abrió de par en par y Kian salió a su encuentro.

-¡Nicky! -Kian bajó las escaleras- ¡Bienvenido! Me da gusto que hayas llegado! ¿Tuviste buen viaje?

-Muy bien, gracias -comentó Nicky bajándose del auto.

Cuando se bajó saludó con un abrazo a Kian, quien le dio una rápida ojeada.

-Te veo... más delgado. Espero que no estés trabajando más de lo debido.

Nicky sonrió.

-Sólo lo necesario. Además; más delgado no es una descripción halagadora -comentó bromeando.

-No estás precisamente así, tan...llenito como hace unos meses.

Nicky inclinó la cabeza. Eso era cierto. Pero todo se debía al trabajo a la pena por la muerte de su padre. Perdió peso después del rompimiento con Shane y jamás lo volvió a recuperar.

-Basta de hablar de mi... ¿Qué hay de ti... y Jodi? Dónde está que no ha venido a saludar.

-¿Jodi? -habló Kian un poco nervioso- Está... adentro. En la casa.

Nicky notó que Kian se ponía tenso. Comenzó a tener la impresión de que no todo andaba bien y decidió averiguarlo.

-¿Pasa algo, Kian? Jodi y tú están bien? Estoy agradecido de que me hayan invitado a venir, pero si tienen algún problema...

-¿Problema? -Kian lo interrumpió- No, no hay ningún problema. Jodi y yo estamos muy bien. Igual de enamorados que siempre.

-Pero algo anda mal, ¿verdad?

-Será mejor que entremos -dijo cambiando de tema- Está helando aquí afuera. ¿Están las maletas están en la cajuela? Las traeré.

-Yo puedo hacerlo -dijo Nicky.

Pero Kian se negó y lo instó a entrar.

-Anda, estoy seguro de que Jodi tiene lista la cena.

Nicky entraba al vestíbulo, cuando Jodi bajó apresurada las escaleras.

-¡Nicky! -dijo abrazándolo- Me da gusto que hayas llegado. ¿No te parece una noche terrible? El frío está insoportable.

Nicky se quitaba el abrigo cuando Kian metió al equipaje y con el pie cerró la puerta.

-¿Le dijiste? -preguntó Jodi mirando a Kian, nerviosa.

Kian negó con la cabeza.

Y una vez más, Nicky vio el nerviosoismo reflejado en los ojos de Kian y ahora veía en Jodi esa misma expresión.

-¿Qué está pasando? -preguntó- ¿Hay algún problema? -insistió.

-Shane está en casa -dijo Kian sin más.


Última edición por sophia02 el Sáb 29 Nov 2014, 7:29 pm, editado 1 vez
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sophia

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MensajeTema: Re: No Quiero Volver A Verte   Jue 25 Sep 2014, 5:01 pm

Capitulo 2

Nicky palideció.

-¿Qué..qué dijiste?

-Lo siento, Nicky -empezó a decir Kian- pero...

-Debieron de avisarme, y no hubiera...

-Te necesita -dijo Jodi- Está herido.

-¡Herido!

Nicky no pensó que fuera posible sentir una impresión más fuerte, pero así fué.

-Está bien -le aseguró Kian mientras Nicky se controlaba para no agarrar al rubio por los hombros y sacudirlo para que le dijera toda la información -Chocó el auto. Tiene una herida muy fea en la pierna, pero sobrevivirá. El auto quedó hecho nada. Sólo Dios sabe cómo pudo salir con vida.

Nicky no podía creer lo que oía. ¿Cómo sucedió? ¿Cuándo? ¿Cuánto tiempo le llevaría sanar?

-Sé que debe ser un golpe para tí, Nicky. ¿Puedes imaginar nuestra impresioón cuando apareció el martes por la tarde?

Nicky respiró hondo, tratando de dominar la sensación de pánico. Se molestó consigo mismo, porque se dio cuenta de que a pesar de todo Shane seguía significando muchas cosas en su vida, más de las que quisiera.

-Debe haber sido una impresón terrible verlo aparecer así.

-¿Con la pierna rígida y caminando en muletas? -habló Jodi- ¡Dios mío! Al principio creí que se la habían amputado. ¡Se me heló la sangre!

Nicky pudo imaginarse su reacción.

-Como ven, yo... yo no puedo quedarme como pensábamos... quiero decir... que no puedo. Será mejor que me vaya.

-¡No! -dijeron al unísono Kian y Jodi.

-Si te vas, Shane también se irá -dijo Kian

Nicky contuvo la respiración.

-¿A qué te refieres?

-Cuando le dijimos... es decir a Shane... que vendrías, él adivinó como reaccionarías cuando te enteraras de que estaba aquí.

"Apuesto que si" pensó Nicky, pero no lo dijo.

-Sabía que si te avisábamos de su presencia no vendrías.

-Además -intervino Jodi- Pensamos que, siendo tú, médico, podrías estar al pendiente de su evolución y...

-¡No!

La sola idea de estar cerca de él nuevamente lo estremeció. Bajó la cabeza.

-Mira -dijo Kian- sé que todo esto te ha llegado de sorpresa y probablemente piensas que lo hicimos a propósito, pero puedo asegurarte que no fue así. Queremos que te quedes. ¿Lo crees tan imposible? Después de todo, no es como si fueras a quedarte solo con Shane ni nada de eso. Mark y Kevin llegarán mañana. Y el día de Navidad tendremos una fiesta. Estoy seguro que la disfrutarás. Imagínate cómo nos sentiríamos si por no decirte lo de Shane te marcharas.

¡Era inútil!
Respiró profundo. Iba a tener que tomarlo de la mejor manera posible, por lo menos hasta que pasara Navidad.

-Está bien,me quedaré. Por lo menos el fin de semana, después de eso...veremos.

-No te arrepentirás -dijo Jodi haciendo evidente su alivio- ¡Quiero que todos disfrutemos de navidad!

Nicky forzó una sonrisa.

-Espero que no se desilusionen -comentó Nicky incapaz de ocultar la amargura en la voz- Y por favor... no esperen demasiado.

-¿Te refieres a una reconciliación? -Kian movió la cabeza- No amigo, no lo esperamos.

-Bien -respondió Nicky.

Jamás perdonaría a Shane y la perspectiva de las próximas horas lo atemorizó.


Última edición por sophia02 el Sáb 29 Nov 2014, 7:30 pm, editado 2 veces
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sophia

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MensajeTema: Re: No Quiero Volver A Verte   Sáb 27 Sep 2014, 6:25 pm

Capitulo 3

Kian lo guió a lo largo del pasillo y abrió la puerta de una espaciosa habitación.

-¿Te gusta? -preguntó Kian al colocar la maleta al pie de la cama. Nicky asintió con la cabeza- Creímos que no querrías quedarte en la misma habitación en la que estuviste la última vez -hizo una pausa, se refería a la la habitación en la que estuvo con Shane hacía dos años y medio- además, en esa habitación está Shane... Bueno, tómate el tiempo que quieras y acomódate, la cena de Jodi no se echará a perder si espera unos minutos.

-Gracias.

-Te veré pronto -dijo Kian caminando hacia la puerta y la cerró tras si.

Al quedarse solo, Nicky respiró hondo antes de revisar la habitación. Todavia se sentía en shock por la noticia, su imagen en el espejo del armario no lo ayudó. Estaba desaliñado. Fue un error vestirse de negro.
Sin embargo, no tenía tiempo de cambiarse de ropa, por lo que fue al baño y se lavó el rostro a toda prisa. Su piel se sentía fría, pero ardía en su interior, por lo que tomó una de las toallas de mano y la sostuvo unos inutos contra el rostro, mirando después en el espejo. En silencio se preguntó:
"Dios mío, ¿cómo voy a soportar esto?" Luego colocó a un lado la toalla antes que la emoción lo sobrecogiera.
Creyó que estaba solo. Jamás pensó que el agua que corría en el lavabo serviría de pantalla para que alguien entrara en el cuarto sin que lo oyera y cuando vio la figura recostada en la puerta del baño, se sobresaltó como si hubiera visto un fantasma. Pero no era ningún fantasma y Nicky sintió como si de repente le hubiera dado un golpe en el estómago.

-Hola, Nicky. Pensé que sería más fácil si nos saludábamos en privado. Siento haberte sobresaltado, pero no quería interrumpir lo absorto que estabas contemplándote.

-¿Qué quieres, Shane? -preguntó- Yo pensaba que cualquier contacto entre nosotros podría llevarse a cabo en presencia de nuestros amigos y no veo razón para que intercambiemos más que un saludo al encontrarnos a cualquier hora del día.

Habló con frialdad.

-¿Eso es lo piensas? ¿Crees que tenemos que portarnos como extraños?

-Lo somos -dijo dándose cuenta de que no podía dejar de mirarlo- Te lo dije, nunca te conocí. Ahora... si no te importa...

Se movió como si fuera a pasar a su lado, pero Shane obstruía la puerta.

-¿Me dejarás pasar? le preguntó Nicky- Kian y Jodi me están esperando para cenar.

Shane no hizo ningún movimiento para complacerlo.

-¿No vas a preguntarme cómo me siento? ¿No quieres saber cómo sucedió?

-Realmente no creo que me importe -dijo Nicky insensible casi sin saber lo que decía, por la urgencia de apartarse de su lado... ¡para no estar solo con él!- Kian me explicó todo lo que necesitaba saber. Me dijo que lograste salir de milagro con vida. Tienes una maldita suerte.

-¡Maldito seas, Nicky! ¿Tienes idea de lo doloroso que fue para mí arrastrarme hasta aquí? Solo para que no fuera tan incómodo nuestro encuentro. ¡Y tú, te quedas ahí parado y me dices que no te importa! ¡Eres... eres... -no pudo terminar.

Nicky se sintió mal, era verdad, no le había preguntado sobre su estado, y la verdad era que seguía preocupándose por Shane.

-Siento haber sonado insensible, pero acabo de llegar de un viaje largo, manejé muchas horas, estoy cansado y no sabía que te encontraría aquí.

-¡Tú estás cansado! -se irritó él apoyando su peso sobre el bastón para acercarse a él. Nicky parpadeó cuando sus dedos le apretaron el antebrazo- ¡Sientes haber sonado insensible! Dios mío, ¿crees que eso es suficiente excusa para la forma en que me tratas?

-Shane, escucha...

-¡No, escúchame tú! -al hablar lo acercó a él, tanto que el muslo de Nicky le tocaba la pierna sana- No vine aquí a pelear contigo ni a rogar que me tengas compasión. Vine porque sabía que sería difícil para ti, para ambos y quería suavizar el momento. Pero tú no quieres que sea así, buscas crear una situación en la que nos sea imposible comportarnos normalmente -sus ojos brillaron furiosos- Te rehusaste a contestar mis llamada y mis mails, pero pensé... realmente pensé... que aquí podríamos comunicarnos.

-Te equivocaste -Nicky no podía dejar de retarlo- Shane, no tenemos nada que decirnos -se quedó inmóvil cuando Shane le jaló el brazo y le apretó deliberadamente la mano contra su pierna derecha.

-¡Tócala! -le ordenó- quiero que la sientas.

Aflojó los dedos contra la tela del pantalón. Pudo notar las vendas estiradas y la tensión en él al tocarlo.

-¿Y bien? ¿No te das cuentas cómo me alteras? ¿Créeme que no estaría aquí si no pensara que todavía tenemos algo que decirnos! -murmuró él.

-Shane...

Cuando levantó su mirada hacia el moreno, lo perdió. Nadie como Shane podía perturbar sus emociones. Nicky cerró los ojos y apoyó los brazos sobre el pecho de Shane, el moreno enrolló su otro brazo alrededor de la cintura de Nicky, sólo entonces se dio cuenta cuán flaco Nicky se había convertido. Cerró los ojos y apoyó la cabeza sobre Nicky como el rubio se movió con suavidad en sus brazos.
¿Cómo podía arreglar esto?
Shane saltó ligeramente al sentir a Nicky agitarse entre sus brazos. No habían hablado desde que Nicky se había ido de Sligo y ésta era la primera vez que volvía a tenerlo en sus brazos.
Shane miró a Nicky, su corazón trataba de reventar hacia fuera de su pecho. Puso un brazo alrededor del cuello de Nicky y levantó la otra mano, rozando un mechón de pelo de la cara de Nicky.
Pasó la lengua por los labios del rubio con nerviosismo, Nicky se inclinó hacia delante y presionó sus labios contra Shane. Nicky respondió al instante.
Shane levantó la cabeza y lo besó.


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sophia

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MensajeTema: Re: No Quiero Volver A Verte   Lun 29 Sep 2014, 6:12 pm

Capitulo 4

Lo besó con pasión. Con desenfreno. Sin temor. Shane lo apretó más, le acarició la espalda hasta que alcanzó su nuca. Nicky abrió la boca para permitir que él introdujera la lengua. Se apretó contra él y ambos movieron la lengua al mismo ritmo. Shane lo deseaba, tanto como el rubio a él, de eso no cabía duda. Shane lo agarró porla cadera y lo atrajo hacia su cuerpo para que sintiera la prueba de su excitación.
Nicky tiró de Shane, envolviendo sus brazos alrededor de su cuello. Shane aumentó la intensidad del beso mientras inhalaba el olor de Nicky, su corazón golpeaba con fuerza contra su pecho. Él deslizó sus brazos alrededor de la cintura de Nicky, abrazándolo con fuerza. Sintió su ingle que comenzaba a crecer. Cada nervio en el cuerpo de Shane de repente se incendió como la sangre corrió a su ingle y terminó su lengua alrededor de Nicky.
Shane movió su cuerpo alejándolo de Nicky cuando sintió su erección presionando contra el muslo de Nicky, él no quería presionar al rubio.
Entonces fue cuando la voz de Kian lo llamó desde el pie de la escalera preguntándole si pensaba bajar, el frío razonamiento reemplazó la calurosa urgencia de sus sentidos.
Eventualmente Nicky se apartó, sin aliento, los labios rojos e hinchados. No tuvo que pedirle a Shane que lo soltara. El giró al oír la voz de su amigo.

-No te preocupes, no van a saber que estuve aquí -caminó con evidente dificultad y salió de la habitación.

Nicky cerró los ojos.

Kian había servido unas bebidas en la planta baja y Nicky aceptó agradecido una copa, esperando que el alcohol lo calmara, esperando que sus amigos no notaran su agitación.

-Me pregunto si Shane pensará bajar -dijo Jodi por fin después de que Kian le preguntó a Nicky acerca de su viaje y solo obtuvo monosílabos por respuesta.

-El doctor Manning sugirió que pasara algún tiempo en cama para permitir que sanara la herida, pero tú sabes lo... quiero decir... bueno. Shane no quiere escucharlo -sonrió avergonzada- Kian... tal vez deberías ir a ver lo que está haciendo -terminó suplicante- No podemos esperarlo indefinidamente.

-Está bien.

Kian se levantó y salió del cuarto. Jodi le ofreció otra bebida a su invitado y cuando éste se rehusó le dijo:

-¿Estás preocupado por el asunto? Sé que no debe ser fácil para ti, pero después de todo, tú y Shane son personas civilizadas. Pueden hablarse como viejos... amigos ¿no?

Nicky la miró pensativo.

-Si... eso es.. lo que Shane quiere.

-Estoy segura que si. Creo que tal vez esté contento de tener la oportunidad de reparar el daño. No por ninguna razón personal, sino sencillamente porque le gustaría aclarar los motivos de la ruptura.

Nicky no podía contestarle, más que nada porque sus ideas anteriores estaban hechas pedazos. Pensó que podría manejar a Shane, pero ahora no estaba seguro de poderse manejar él mismo. Y le atemorizaba saber que todavía tenía el poder de perturbarlo.

-Después de todo no va a bajar -Kian regresó a la sala con un aire de alivio- Dice que prefiere cenar en su habitación, que siente un ligero dolor y no tiene deseos de hacer el esfuerzo de bajar.

-¡Oh! -Jodi se mordió el labio y miró incierta el rostro de Nicky- ¿Y Nicky qué? ¿No quiere verlo para saludarlo?

-Pidió que lo disculpe esta noche -Kian explicó cuando Nicky iba a protestar- Dice que lo verá mañana y estoy seguro de que será lo mejor para los dos. ¿Les parece que vayamos a cenar?

Sirvieron la cena en el comedor privado. La comida estuvo excelente como siempre, pero Nicky cenó poco, excusándose al decir que había comido en el camino.

-Espero que mi apetito mejore con comida recién hecha en casa.

Jodi sonrió complacida.

-Creo que necesitas tiempo para relajarte y volverás a acostumbrarte a nosotros -dijo Kian cuando Jodi sirvió el café- No te preocupes, todo saldrá bien, ya verás.

Sin embargo, fue un alivio cuando por fin pudo escapar a su cuarto. El lecho estaba cálido y cómodo, se dispuso a relajarse. No podía olvidar que la última vez que estuvo en Sligo, no durmió solo, y al saber que Shane estaba unos cuantos metros del otro lado del pasillo, lo llenó de aprensión. Al fin se durmió y aunque el sueño no fue profundo, estuvo lleno de pesadillas.


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sophia

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MensajeTema: Re: No Quiero Volver A Verte   Mar 07 Oct 2014, 5:19 pm

Capitulo 5

Al día siguiente Nicky se despertó sintiéndose bastante descansado.

Jodi lo saludó alegre cuando unos minutos más tarde Nicky bajó al comedor. Se sentó y tomó el periódico que estaba a su lado. Lo ojeó despreocupado mientras Jodi revisaba unas invitaciones.
Minutos más tarde entró Margaret, la señora que cocinaba y le preguntó qué le gustaría comer.

-Tenemos huevos y salchichas o fruta, si prefiere -sugirió la señora, pero Nicky negó con la cabeza.

-Creo que... sólo café y tostadas, no tengo mucho apetito.

-Tendremos que hacer algo para remediar eso, ¿no te parece, Margaret? -comentó Jodi- Creo recordar que disfrutabas de tu comida, Nicky.

El rubio se sonrojó.

-Eso fue hace mucho tiempo, Jodi.

-No tanto -replicó ella- ¿No compartías los huevos con tocino de Shane la última vez que estuviste aquí?

Pronunció el nombre con naturalidad que luego pareció ligeramente consternada. Nicky se esforzó para contestar sin titubeos.

-Entonces era más joven -murmuró con cara burlona- En estos días tengo que cuidar mi peso.

-¡Tonterias! -Replicó Kian entrando en la habitación vestido con una bata azul de lana. Se agachó para besar la mejilla de su esposa y luego apretó el hombro de Nicky al pasar antes de sentarse en el asiento a su lado- Tú siempre luces muy bien, es lo que siempre he envidiado de ti, te pongas lo que te pongas, te hace lucir muy bien... A veces te odio -dijo con afecto.

Nicky se rió.

-Gracias por tus amables palabras.

-Es la verdad, si no fuera heterosexual, te seduciría.

-Oh, creo que a Jodi no le gustó escuchar eso de tí -dijo Nicky riendo.

Kian miró a su esposa que hizo una mueca maliciosa.

-No te preocupes, querido. Si Nicky no fuera gay yo también lo seduciría.

-Querida; solo bromeaba, sabes que te amo y que eres la única para mí -tomó su mano y la besó.

Nicky se sonrojó ante tales declaraciones y añadió:

-No se ofendan pero, ninguno de los dos son mi tipo.

Kian le lanzó a Nicky una mirada que intentaba ser de enfado. Ambos rieron.

-Te veo más relajado esta mañana, ¿dormiste bien? -preguntó Kian a Nicky.

-Muy bien -Nicky no dio más detalles, no vio razón para contarles de esa noche inquieta que había pasado.

-Voy a desayunar tocino y huevos -dijo Kian a Margaret.

-¿Desea que le suba el desayuno a Shane o piensa bajar? -preguntó Margaret a Jodi.

-Creo que tal vez deberías subírselo -dijo Jodi por fin. Miró en forma rara a Nicky- No te importa, ¿verdad? No trata de ser deliberadamente rudo, solo que...

-No me importa -agregó Nicky, feliz de posponer el momento en que tendría que ver cara a cara a Shane en presencia de sus amigos.

-Tal vez te gustaría caminar conmigo hasta el pueblo un poco más tarde -dijo Kian cambiando de tema, cuando Margaret salió de la habitación.

-Por supuesto, me gustaría mucho. -dijo Nicky agradecido por ello.

Jodi ya había desayunado y como Nicky sólo comió pan tostado y café. Se retiraron del comedor dejando a Kian con su plato de tocino y huevos.

-Siento que Shane no haya tenido ni siquiera la educación de bajar a hablar contigo. Le diré qué pienso en cuanto tenga la oportunidad.

-¡Oh, no, no lo hagas! Quiero decir -Dijo Nicky se sintió avergonzado- De veras, prefiero que sea así. El... el y yo no tenemos nada que decirnos.

-Si insistes -comentó Jodi con cierta duda- Esta mañana instalarán el árbol en el vestíbulo, tal vez podrias ayudar a adornarlo antes que Mark y Kevin lleguen.

Nicky mostró un entusiasmo que estaba lejos de sentir, instantes después, Jodi subió a su habitación porque se sentía un poco cansada debido al embarazo.
Al quedarse solo, Nicky miró pensativo hacia afuera. Había dejado de nevar y todo el lugar era una capa blanca. Habían pasado dos años de la última vez que estuvo allí, con Shane...
en aquel entonces pensaba que su amor era fuerte y que no habría nada o alguien que pudiera separalos...¡qué equivocado estaba!
Estaba perdido en sus pensamientos cuando una voz lo interrumpió.

-¡Hola, señor Byrne! Es el señor Byrne, ¿verdad? Nos conocimos hace tanto tiempo que tendrá que perdonarme si lo confundo con otra persona.

Nicky dio media vuelta para enfrentarse a su atormentador y se quedó mirando resentido la burlona cara de Shane. Estaba de pie en el umbral, vestido con camisa negra y pantalones del mismo color.

-Supongo que piensas que eres muy gracioso. Si tu idea es evitar que me avergüence, no te molestes.

-Eso fue anoche y rechazaste mi ofrecimiento, no puedes culparme que tratar de proteger mis intereses -se apoyó en el bastón para caminar pesadamente sobre la alfombra.

-¿Y no fue así siempre? -replicó Nicky molesto, volviéndose a cotemplar el panorama, se quedó inmóvil cuando Shane se acercó al asiento de la ventana y se sentó a su lado.

-¿Qué lengua tan vengativa tienes, abuelo! -miró por encima del hombro para ver quá atraía su atención- ¿Recordando los días felices? -apoyó el bastón contra el muro- Recuerdo que pasamos una tarde memorable aquí.

-Yo no lo recuerdo -Nicky apretó la boca y luego dijo: -Se suponía que estabas descansando. Margaret iba a subirte el desayuno.

-Y eso hizo, solo que no tenía mucho apetito y naturalmente me sentí obligado a ofrecerte mis disculpas personalmente.

-No debiste haberte molestado.

-Pero eso no lo saben nuestros amigos.

-Con que yo lo sepa basta, así que no te preocupes.

Nicky estaba conciente del muslo de Shane a unos cuantos centímetros del suyo.

-Me gustó mucho besarte -dijo Shane de pronto- Extrañaba tenerte de nuevo en mis brazos, saborear tus labios.

Shane giró la cabeza para mirarlo y Nicky no pudo menos que ruborizarse. Lo tenía tan cerca que sentía la calidez de su aliento sobre la mejilla y Nicky se dio cuenta que su deseo por él no se había apagado como él creía.

-Shane, por favor...

-¿De qué tienes miedo? -le preguntó y Nicky lo odió por su arrogancia- ¿Por que tiemblas? ¿Soy una amenaza para el muro esteril que construiste a tu alrededor? ¿O te recuerdo lo mucho que nos divertíamos antes que te convirtieras en un amargado?

-¿Quieres decir antes que descubriera que eras casado? -Nicky casi no podía hablar, se puso de pie abruptamente porque así se sentía más seguro para poderlo mirar frente a frente.

-Está bien -Shane se ancogió de hombros con indiferencia- Por fin lo dijiste. Eso es lo que querías hacer desde que llegaste. Pues bien, ya te di la oportunidad.

-¿No te importa, verdad? -Nicky estaba furioso.

-¿Se suponía que debía importarme?

-No te importa nada... nada excepto tu propia... satisfacción sexual.

Shane adoptó una expresión burlona.

-Creo recordar que tú también parecías disfrutarla... incluso más que yo. ¿Quieres que te lo recuerde?

-Eres... eres...

-¿Un sinvergüenza? -Shane se apoyó sobre el bastón y se puso de pie junto a él- Yo no tengo miedo de confesar que todavía te amo, que no he podido olvidarte, que te sigo deseando y que muero por hacerte el amor. Y sé que tu tambíen sientes lo mismo, anoche me lo demostraste. Te sentí vibrar en mis brazos, no intentes negarlo.

-No tengo por qué escucharte...

- Tiemblas ¿Es por que estoy más cerca de la verdad? Quieres que te bese, ¿no es así?

Nicky no supo en qué momento sus rostros se acercaron, pero estaban tan cerca que podía sentir su aliento, oh Dios!, deseaba besarlo, si tan solo pudiera...Entonces Nicky lo supo, fue consciente de que lo que no quería era caer de rodillas ante Shane, humillándose a si mismo; porque eso significaba perder el poco control que le quedaba... El sonido de unos pasos en el vestíbulo acalló cualquier respuesta que Nicky hubiera querido dar y cuando Kian entró en la habitación, se había alejado de Shane y al parecer se entretenía en revisar la correspondencia.

-¿Ya se saludaron?

La reacción de Kian fue de alivio, aunque se quedó mirando primero a Shane y luego a Nicky y de nuevo a Shane, con una expresión de duda.

-Hemos tenido una conversación muy interesante -replicó Shane, y Kian movió la cabeza impaciente, indicando el asiento detrás de él.

-Siéntate, realmente deberías descansar más, Shane. El doctor dice que que se necesita tiempo para que la piel cictrice.

Shane hizo una mueca de disgusto, pero se sentó con cierto alivio y al mirar a Nicky, éste se sintió culpable por su obstinación. Ni siquera le había preguntado cómo estaba y aunque se despreciaba por sentirse así, sabía que todavía se preocupaba por él.

-Así que -Kian trató de hablar con la mayor naturalidad- ¿Todo está bien entre ustedes?

-Si, todo bien -se apresuró a decir Nicky y Shane lo miró con ojos cínicos.

-Si Nicky lo dice, así es -comentó Shane dirigiéndose a Kian- No tendría por que mentir.


Última edición por sophia02 el Sáb 29 Nov 2014, 7:31 pm, editado 2 veces
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sophia

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MensajeTema: Re: No Quiero Volver A Verte   Miér 08 Oct 2014, 5:23 pm

Capitulo 6

-¿Me estoy perdiendo de algo?

-Solo... recordábamos viejos tiempos -explicó Shane.

-Ya veo -Kian miró pensativo a Nicky.

-Creo que subiré a mi habitación -dijo Shane- Tengo algo de trabajo y Mark no estará aquí antes del almuerzo.

-No antes de las tres -dijo Kian- Le diré a Margaret que más tarde te suba café. ¿Se te antoja algo más?

Shane se puso de pie con ayuda de Kian y miró a Nicky.

-No, creo que tengo todo lo que necesito -y forzando una sonrisa, caminó con dificultad, para salir de la habitación.

Kian esperó hasta que el sonido de los difíciles pasos de su amigo al subir la escalera les llegara y luego movió la cabeza diciendo:

-Se ve... malhumorado -murmuró en tono bajo- ¿Crees que esté bien? ¿No nos ocultará algo? Le pregunté al médico que lo examinara minuciosamente y por lo que él pudo decirme, la herida en el muslo es el único daño.

Nicky apretó los labios.

-Realmente es mi culpa -dijo Nicky con hondo suspiro- Shane y yo... tuvimos una discución. Estoy seguro de que todos ustedes se sentirían mucho mejor si me fuera.

-No quiero oir hablar del asunto -expresó Kian con obstinación y acercándose a Nicky lo tomó de los hombros.

-Ahora escúchame. Nosotros te invitamos a venir y eso es todo. Si Shane decidió chocar y luego llegó aquí sin avisar, no es culpa nuestra ni tuya tampoco.

-Supongo que no eligió chocar a propósito -murmuró Nicky con suavidad. Kian lo sacudió ligeramente.

-Tú vas a quedarte. Ve a ponerte el abrigo o lo que sea que uses para mantenerte caliente y nos vamos al pueblo.

Nicky respiró hondo.

-Está bien -respondió Nicky.

-Entretanto, yo iré a cambiarme -dijo Kian quien aún estaba en bata.

La caminata al pueblo fue vigorizante y Nicky sintió que comenzaba a relajarse en cuanto se alejaron de la casa. Decidió olvidar las ansiedades de las últimas horas y se dedicó a disfrutar el día.

-¿Ya habías estado aquí? -le preguntó Kian mientras caminaban por un sendero para tomar un atajo y Nicky asintió.

-Con Shane -dijo deliberadamente. Kian lo observó.

-Fue hace como dos años -murmuró sin dejar de caminar.

-Hace casi dos años y medio. -Corrigió Nicky.

-¡Dos años y medio! Realmente no parece tanto tiempo por lo menos a mí. Y en este tiempo... ¿no ha habido nadie?

-No, nadie.

-¿Por qué?

-Buena pregunta.

-¿Has olvidado a Shane?

-¿No es esa la vicaría? -preguntó Nicky señalando a través del campo y Kian respetó su evidente deseo de cambiar de tema.

Media hora más tarde, cuando regresaban a casa, Kian comentó:

-Hiciste una conquista -dijo refiriéndose al chico de la tienda en la que se detuvieron a comprar algo de vino- Lo impresionaste.

Nicky sonrió al recordarlo. Al entrar a la tienda, un joven se le acercó inmediatamente y le preguntó si podía servirlo en algo.
Tenía un aspecto atractivo y como era un alivio conocer a alguien que no tenía influencia en su vida, Nicky respondió a la sonrisa de admiración que le dirigió.

-En realidad queremos un vino de mesa y queso -intervino Kian.

-Venga por aquí -dijo el joven sin apartar los ojos de Nicky. Los guió a través de la tienda- Esta tienda es de mi padre. Soy Terry Marshall y le administro el negocio. Aquí tiene señor...

-Byrne.

-Hola. ¿Usted no vive aquí? Jamás lo había visto o lo hubiera recordado, créame

-Gracias -Nicky se rió.

-No, en serio. Alguien como usted no se ve en los alrededores.

-Estoy seguro de que las personas de acá no estarían contentos con lo que dice -vio que Kian los observaba a distancia- Em..tengo que irme.

-¿Es amigo de Kian?

-Sí.

-¿Vino por las navidades?

-Sí. Bueno, tengo que irme.

-Tal vez lo vuelva a ver -Comentó Terry cuando se iban y Kian miró a Nicky con las cejas fruncidas.

-Quizá.

-Supongo que estás acostumbrado y no necesitas que te dé consejos -la voz de Kian lo sacó de sus pensamientos.

-Sólo conversábamos. Me pareció bastante inofensivo.

-Yo te aconsejaría que evites relacionarte con él, se cree el conquistador local.

-Es lo que pensé. No te preocupes, Kian, no es mi tipo.

-Me da gusto oírlo - y Nicky se preguntó por qué notó cierto aire de satisfacción en la forma que lo dijo.

Shane comió con ellos a la hora del almuerzo y Nicky, alegre de su caminata al aire libre, pensó que se veía muy pálido y ojeroso. Sabía que estuvo trabajando por su aire abstraído, pero su palidez no era natural y pensó que su herida le molestaba.
Sin embargo, Shane hizo un esfuerzo para comportarse normalmente con sus amigos y ellos se veían aliviados por su demostración de ecuanimidad. A Nicky también le contestó sin sarcasmo cuando le preguntó cómo se sentía, pero su afirmación de que estaba mucho mejor, no le pareció cierta.
Cuando terminó el almuerzo, Jodi sugirió que Nicky, Kian y ella se encargaran del árbol, que habían colocado en el vestíbulo. En ese momento se veía verde pero completamente desnudo y Jodi tenía deseos de decorarlo antes que llegaran Mark y Kevin.
En el piso había cajas que contenían las decoraciones, y Nicky estaba más que deseoso de mantenerse ocupado por el resto de la tarde.
Kian tuvo que arreglar unos asuntos y poco después Jodi se sintió un poco mal y Nicky le aconsejó que subiera a descansar un rato. Así que se quedó solo para decorar el árbol. No supo a dónde se había ido Shane. Imaginó que había regresado a su trabajo y por eso se sorprendió cuando lo vio salir de la biblioteca.


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MensajeTema: Re: No Quiero Volver A Verte   Lun 03 Nov 2014, 12:47 pm

Capitulo 7

-Necesitaba algo para leer -dijo como explicación Shane sosteniendo un libro en la mano- veo que te abandonaron. ¿Necesitas ayuda?

-¿De ti? -Nicky no pudo evitar la brusquedad del tono y Shane dejó escapar el aire, agotado.

-Sí, de mí. Sólo fue una sugerencia inocente. Pero olvídalo. Está claro: preferirías que no te ayudara.

Las palabras "así es" estuvo a punto de pronunciarlas, pero Nicky se calló, diciéndose que por Jodi y Kian tenía que portarse en forma civilizada.

-Por supuesto que puedes ayudar si tienes deseos. Pero yo... yo pensé que preferías descansar tu pierna.

Shane adoptó una expresión escéptica.

-No comiences, puedo cuidarme solo -colocó el libro en la cómoda y miró a su alrededor- ¿Qué quieres que haga?

Nicky se mojó los labios secos.

-Podrías... separar los adornos -jaló la escalera de mano que Margaret colocó cerca del árbol- N...nunca hubiera pensado que estarías aquí. Creí que estarías en casa de tus pdres.

Shane se sentó en el suelo, mientras Nicky colocaba la estrella en lo alto del árbol.

-¿Así como estoy? Ni pensarlo. Mamá estaría detrás de mí todo el santo día cuidando que siguiera las recomendaciones del médico al pie de la letra. Ya la conoces como es.

-Lo sé -Nicky bajó con cuidado los escalones- ¿Crees que se ve bien o la cambio por un ángel? -preguntó mirando el árbol porque se sentía más seguro que si lo miraba a él.

-La estrella se ve muy bonita. Ven a mirar estos adornos de colores. ¿Cuál quieres ahora?

Controlando el impulso de poner entre ellos el mayor espacio posible, Nicky se arrodilló a su lado para mirar los adornos que tenía en las manos. Era un aro de plata con un arlequín de terciopelo rojo, suspendido del aro y exclamó entusiasmado.

-¡Qué indo! -extendió la mano para tocarlo, pero la retiró en seguida- J... jamás había visto algo parecido.

-Es atractivo, ¿verdad? -comentó pensativo- Hace cinco años traje de Hong Kong como una docena. Los repartí entre mi familia y este se lo obsequié a Kian.

-Lo sé -interrumpió Nicky y Shane lo miró.

-Por supuesto. Estabas allí cuando se lo di a Kian, fue nuestra primera navidad juntos.

-Sí -dijo Nicky sacando varios arlequines de la caja y la levantó- Ahora colgaré éstos -trató de permanecer calmado y preguntó- :¿Qué más hay?

Durante varios minutos, Shane lo observó colocar los adornos en las ramas y con los ojos lo siguió cuando subía y bajaba la escalera y luego, con un encogimiento de hombros se dedicó de nuevo a su tarea. Sacó varias tiras de papel de colores y una caja de chucherías.

-Aquí tienes -dijo apoyándose sobre las manos y con la pierna herida estirada frente a él. Nicky se acercó desconfiado y estudió las cosas regadas a su alrededor.

-Creo que usaré éstas primero -dijo agachándose a recoger una colección de chucherías de vidrio de colores que Shane había sacado. Las admiró en silencio- ¿Crees que Jodi pone todo eso en el árbol? Parecen muchas cosas.

-Sólo usa lo que consideres necesario. Sugiero que te subas a la escalera y yo me encargaré de las ramas bajas. No creo poder subir los escalones.

-No hay necesidad de que te levantes -protestó Nicky- De veras puedo hacerlo, no hice ninguna insinuación. Sólo...

-No soy un inválido -replicó Shane apoyándose sobre la rodilla sana y enderzándose. Mantuvo la otra pierna estirada al hacerlo- ¿Ves? No hubo problema. ¿Qué quieres que haga ahora?

Nicky estaba indeciso, consciente de que Shane lo intimidaba más al estar de pie. Mientras él permanecía sentado en el suelo, Nicky sintió que podía manejar la situación, pero ahora, no estaba seguro.

-Toma unos de éstos -dijo dándole a Shane algunos de los adornos de vidrio que sostenía- Creo que sabrás qué hacer.

-Eso creía yo -comentó con sequedad y Nicky se subió a la escalera a toda prisa antes que dijera algo más.


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MensajeTema: Re: No Quiero Volver A Verte   Lun 03 Nov 2014, 6:43 pm

Capitulo 8

Estaban trabajando en un silencio un poco incómodo, según Nicky, cuando apareció Kian. Agitado, entró en el vestíbulo, miró a Nicky en la escalera y luego se detuvo abruptamente cuando vio a su amigo del otro lado del árbol, decorando a medias.

-¡Shane! -y luego mirando a Nicky de nuevo dijo- esto me parece maravilloso, no sabía que Shane te estaba ayudando.

-No sé lo que estoy haciendo, pero trato de hacer algo... y eso es realmente lo que importa.

Durante varios segundos Kian, divertido, le sostuvo la mirada, luego movió la cabeza y observó a Nicky.

-Se ve muy bonito, bro -comentó, pero se interrumpió exclamando- ¡Las luces! Nicky, no has puesto las luces. ¡Dios, debieron colocarlas primero!

-¡Oh, no! -el rubio se sentó en el último escalón de la escalera con los hombros caídos- No pensé en las luces, ¿en dónde están?

-En alguna parte en la caja -dijo Kian revolviendo entre las tiras que todavía llenaban la caja que abrió Shane. El moreno le hizo gestos a Nicky sobre la espalda de Kian y tuvo que reír, sin deseos cuando él se enderezó triunfante -¡Aquí están! Me pregunto qué debes hacer.

-Las arreglaremos -declaró Shane quitándole la caja de las manos- Creo que no tendrá importancia si por una vez se ponen a mitad del árbol. Déjanos encargarnos de todo, Ki. Nicky es un experto en balancearse en la escalera.

-¿De veras, Nix?

Nicky se le quedó mirando y el rubio hizo un gesto de malhumor.

-Difícilmente -confesó ignorando la expresión burlona de Shane- Pero no te preocupes. Yo... nosotros lo arreglaremos.

-¡Qué bueno! -se notaba que Kian estaba preocupado por algún diferente, así que después de asegurarse que ellos se encargarían de todo, subió apresurado la escalera diciendo que iba a revisar la alcoba para Mark y Kevin..

-Está bien -Shane sacó de la caja la hilera de luces mientras Nick bajaba la escalera con cuidado- Nick, sostén esa orilla y veremos el largo del cable.

-De acuerdo.

Nicky asió el cable que le ofrecía y lo sostuvo mientras Shane examinaba lo que sobraba. Había por lo menos tres docenas de focos de todos los colores que podía uno imaginar.

-Creo que si sostienes éste detrás de la estrella es lo alto del árbol, luego podríamos dividir el resto en partes iguales -dijo Shane- Toma, ¿puedes hacerlo?

-Trataré -Nicky hizo una mueca,  con los largos cables en la mano, y pensativo por los montones de luces a sus pies. Temía pisar alguno en forma accidental y por experiencia sabía que un foco quebrado podía fundir todos los demás.

-Tómalo con calma -dijo Shane a su lado- Sube y yo te detendré.

-Gracias.

Nicky se volvió a medias, pero estaba nervioso por la cercanía de Shane y al hacerlo, varios de los focos cayeron de sus manos. Fueron a dar al escalón de abajo, en el lugar en el que iba a colocar el pie, por lo que tuvo que encontrar en seguida dónde pararse porque perdió el equilibrio.
Quiso echarse para atrás, pero olvido que Shane estaba allí y sólo cuando bajó el pie y lo colocó sobre de él, se dio cuenta de que era el de su pierna herida. El moreno dejó escapar un gemido y también quiso echarse para atrás, pero ese movimiento hizo que Nicky perdiera el equilibrio por completo. Sintió que se caía y trató de evitarlo asiéndose a los escalones. Todo lo que agarró fue aire antes de caer sobre Shane que no tuvo oportunidad de salvarse. Cayeron los dos en un lío de cables eléctricos y focos de colores. Nicky se golpeó la cabeza contra el piso y se quedó aturdido por unos segundos. Shane cayó a su lado, medio aprisionando las extremidades de Nicky con su peso. No se golpeó la cabeza porque usó los brazos para salvarse.

-¡Maldición! -murmuró él, apoyándose sobre las manos para enderezarse y mirándole la cara pálida y asustada- ¿Estás bien? ¿Te lastimé? Lo siento. ¡No soy muy útil con esta pierna así!

-Tu pierna... -Nicky tragó con dificultada y se mojó los labios con la lengua- Lo siento, fue mi culpa. ¿Debes estar en agonía!

-Así es -asintió él, pero de pronto, Nicky de que no hablaba de la herida. Su cercanía lo afectaba y al ver el oscurecimiento de sus ojos, notó el peligro. Shane no había hecho el menor intento de levantarse y pudo sentir como los músculos de su pierna aprisionaban la de él, y cuando volvió la cabeza pudo oler a través del cuello abierto de la camisa, el aroma de su cuerpo. Ambos estaban completamente conscientes y cuando Nicky comprendió lo que Shane intentaba hacer, trató de separarse.

Pero él moreno usó la mano para sostenerle la cabeza, ignorando los golpes de protesta. Le cubrió los labios con un beso rápido apasionado, que exigía una respuesta y cuando Nicky se rehusó darla, se echó hacia atrás para mirarlo.

-¡Maldito, frígido! -lo retó y al abrir el rubio la boca para responderle, Shane se inclinó y lo besó de nuevo.

Nicky notó su error enseguida. Luchó por apartarse de él,le fue difícil definir la delgada línea que separaba al odio del amor. Los labios de Shane estaban firmes y determinados, poseían los suyos con una experiencia que lo dejaba sin fuerzas y debilitaba toda su resistencia. Había urgencia y hambre en su beso y una pasión que asaltó sus sentidos e hizo que la sangre le fluyera a toda prisa por las venas. Nadie, excepto Shane lo había besado jamás de esa manera, tan sensualmente, haciéndolo consciente de las necesidades de su propio cuerpo, así que cuando el beso se hizo más exigente, Nicky tuvo deseos de rendirse.
Sin embargo, Nicky se rebeló, los débiles intentos de escapar de él, sólo aumentó su ardor. En ese momento lo pateó con todas sus fuerzas, sin importarle si lo lastimaba o no. Le dio en el tobillo con la bota y luego levantó la rodilla para golpearlo y cuando el moreno murmuró una maldición y trató de evadirlo, Nicky se liberó y se puso de pie.

El timbre de la puerta que sonó casi en ese momento, lo sobresaltó y trató de levantarse. Por un instante penso que oía los timbrazos en su cabeza debido a que el corazón le latía con violencia, pero cuando Shane se enderezó sobre los codos con la cara tensa y adolorida, supo que no se lo había imaginado.

-¡Te salvó el timbre! -comentó el moreno con amargura- Anda, ve a ver quién es, o alguien pensará que algo anda mal.

Nicky lo miró infeliz, se mordió los labios y apretó las manos.

-¿Estás... estás bien? -preguntó preocupado por su aspecto y él movió los hombros con indiferencia.

-¿Tiene importancia? ¡Por Dios!, abre la puerta! Podemos seguir con... nuestro negocio en otro momento. ¡No siempre habrá interrupciones, créeme!

-¿Por qué no puedes dejarme en paz? -Nicky se estremeció.

-Porque no tengo escrúpulos... son tus palabras, no mías... ¿o se te olvidó? -contestó cuando el timbre sonó de nuevo.

-¿Puedes ir a ver quién es, Nicky?

Jodi se asomó en lo alto de la escalera un poco agitada y el rubio tuvo que hacerlo en seguida.

Nicky abrió la puerta y luego se echó para atrás un poco avergonzado cuando Kevin entró.

-¡Está helando aquí afuera! -protestó rozándolo al pasar, para dejar caer un cochecito de niños y una cuna, en medio de la habitación. Luego le dijo sonriendo a Shane- ¡Dios mío! ¿Qué haces allí? ¿Jugando al electricista?

Shane hizo a un lado el cable de luces y trató de levantarse. Pero era evidente que la pierna le dolía más que antes y se dejó caer de nuevo haciendo una mueca, molesto por su debilidad.

-Te ayudo -Kevin le dio una mano y en ese momento Mark apareció en la puerta. Llevaba un bebé en los brazos y Mark se volvió para mirar a Nicky, mientras Shane trataba de alcanzar su bastón.
Fue entonces cuando vio al rubio todavía parado cerca de la puerta abierta y se volvió de nuevo con rapidez.

-¡Nicky! ¡En carne y hueso! -exclamó Kevin dirigiéndole a Shane una mirada incrédula antes de acercarse a él- ¿Nicky? -se inclinó y le propinó en los labios un beso nada fraternal, antes de murmurar- ¿qué le estabas haciendo?

-Kevin, ¿puedes cargar a Lisa por favor?

Una ligera voz malhumorada los interrumpió, Nicky se separó de Kevin y se acercó a Mark que cargaba al bebé.

-Permíteme -ofreció tendiendo los brazos y aunque era evidente que Mark no tenía deseos de entregarle su bebé a Nicky, decidió que era lo mejor.

-¿No puedes cerrar la puerta, Kevin? -inquirió, después de recoger dos maletas que estaban sobre el escalón, cerró la puerta de un golpe, en el momento que Jodi bajaba la escalera.

Durante la efusividad de los saludos que siguieron. Nicky miró a la bebé que dormía pacíficamente.
Cuando Nicky sintió una mano en el hombro, se sobresaltó nervioso y molesto, volvió la cabeza para alejarse de Shane.

-Te veo bien -le comentó él- Tú... y un bebé. Tal vez debimos intentar tener uno.

La boca de Nicky tembló.

-¿Cómo lo hiciste con Gillian? -susurró con frialdad y parpadeó cuando sus dedos lo apretaron.

-No fui responsable del embarazo de Gillian aunque eso sea contrario a tus sórdidas especulaciones. ¡Y si tuvieras un poco de sesos lo sabrías!

Nicky apretó los labios con firmeza y después exclamó:

-¡Pobre Gillian!

Shane dijo una obscenidad que sólo Nicky pudo escuchar y se alejó lo más rápido que pudo, cuando Jodi se acercó a quitarle el bebé a Nicky.

-¿Estuviste admirando a tu sobrina, querido? -le preguntó a Shane en forma juguetona- ¿No es el bebé más hermoso que jamás hayas visto?

-Es mujer -replicó Shane- Me considero partidario de los hombres -agregó burlón y Mark le dirigió a Nicky una mirada significativa, antes de que él pudiera desviar la vista.


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MensajeTema: Re: No Quiero Volver A Verte   Vie 28 Nov 2014, 12:35 pm

Capitulo 9

Era la madrugada de la mañana de navidad cuando Nicky se fue a la cama. Kian y Jodi quisieron asistir a la misa de media noche en la iglesia del pueblo y Nicky, Kevin y Mark los acompañaron. A Shane lo disculparon porque estaba herido, pero Nicky dudó que hubiera ido.

Después de cenar, Shane se retiró a la biblioteca con Mark y Kian, y cuando Mark reapareció para pedir un bocadillo, anunció que Shane se había ido a la cama.

-Dijo algo acerca de trabajar -replicó afligido Mark al sentarse junto a su novio en uno de los sofás de la sala- Traté de persuadirlo de que era navidad y que la gente no trabajaba en noche buena, pero me dijo que eso dependía de la clase de trabajo que uno hiciera.

-Yo personalmente insistiré que no trabaje el día de navidad.

-No le veo buen aspecto -declaró Mark mirando a Nicky con frialdad- ¿Están seguros que se cuida como debe?

Jodi rio y contestó:

-Yo no le preguntaría eso a Shane si estuviera en tu lugar, Mark. Una de las virtudes de Shane no es cuidarse.

-De todas maneras, no lo veo tan mal. Es duro y no te agradecería que le tuvieras lástima -declaró Kevin sonriendo- Podría apostar que una noche con un hombre lo pondría bien. ¿Qué te parece, Nicky?

-¡Kevin!

Jodi y Mark hablaron al mismo tiempo, y aunque Nicky no estaba escandalizado como ellos, deseó que hubiera sido más discreto.

- Yo no sabría que decirte al respecto, Kevin -comentó Nicky, pero por el malicioso brillo de sus ojos, supo que no le creía. Sin embargo, no tenía intenciones de discutir con él y cuando Jodi se levantó para hacerle el bocadillo, porque le habían dado la noche libre a Margaret, Nicky se ofreció para ayudarla.

-Como dejaron sola a la pareja, a Nicky no le hubiera sorprendido encontrarlos uno en brazos del otro cuando regresó con la bandeja quince minutos después, pero en ves de eso los encontró discutiendo acaloradamente. Mark le dirigió una mirada hostil cuando se sentó y entonces adivinó que de alguna manera él era el responsable de la discusión.

Lo tranquilizó un poco ir a la iglesia y el sencillo sermón lo dejó más calmado. Cuando regresaron todos se entretuvieron con una bebida navideña y el acostumbrado saludo debajo de la rama del muérdago. Afortunadamente esa vez, Mark estaba más tranquilo y sólo Nicky protestó cuando Kevin trató de prolongar su privilegio.

-Por favor -exclamó para librarse de él con dificultad, pero Kevin no parecía arrepentido.

-Diga Shane lo que diga, estás más guapo que nunca -murmuró entre dientes-, y si él no te quiere, ¿qué tengo yo de malo?

-¡Estás borracho! -exclamó Nicky impaciente, al oler su aliento alcóholico,luego cambió su aspecto irritado a una sonrisa de mala gana, al ver que Mark los miraba- Por Dios, trata de comportarte, Kevin. Mark no te quita la mirada de encima y no tengo la intención de pasar las fiestas como la semilla de la discordia entre ustedes.

-Sólo recuerda lo que dije -Kevin le cerró un ojo deliberadamente y Nicky se volvió disgustado cuando Mark se acercó.

Fue un alivio irse a la cama, cerra la puerta,y saber que por lo menos tenía siete horas, antes de tener que volver a enfrentarse a cualquiera de ellos.


Última edición por sophia02 el Dom 28 Dic 2014, 11:54 am, editado 2 veces
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MensajeTema: Re: No Quiero Volver A Verte   Vie 28 Nov 2014, 12:42 pm

Capitulo 10

A pesar de las desvelada, se despertó temprano la mañana de navidad, antes que amaneciera y se quedó acostado un rato escuchando el quiquiriquí de los gallos de la granja de al lado. Era un sonido tranquilizador, pero sintió una inquietud que no lo dejaría descansar, decidió bañarse.

Eran después de las ocho cuando estuvo vestido. Se quedó mirando su imagen desconsolado, sintiéndose aislado de pronto, en esa festividad esencialmente familiar. Pensó que no debió haber venido. Dificilmente podía culpar a Shane por la forma en que se sentía, aunque su presencia allí lo desequilibró por completo. Sin embargo, el intruso era él, no Shane, dijeran lo que dijeran Kian y Jodi, y Mark parecía bastante molesto por su presencia.
Kevin era un fastidio, pero pensó que podría manejarlo. Quien realmente le preocupaba era Shane quien tenía la habilidad de hacer que en un minuto lo despreciara y despúes a él mismo; y si antes se sentía solo, era porque recordaba lo que pudo haber sido.
Suspiró apoyando el mentón en una mano y se quedó mirando con la vista perdida en el vacío. Estaba seguro de que Shane era el hombre de su vida cuando se conocieron. Al mirar ahora retrospectivamente, apenas si podía dar crédito a cuan estúpido fue.


Se conocieron antes de navidad. Nicky recién comenzaba a trabajar en St Vincent's Hospital y una mañana llegó tarde al trabajo y apenas si logró entrar en el elevador antes de que las puertas se cerraran, en otro día habría optado por usar las escaleras, pero no ese día. Fue cuando se encontró compartiendo el cubículo con uno de los jovenes reporteros de RTE televisión. Lo reconoció enseguida, porque en los noticieros vio los reportajes que hizo desde la franja de Gaza.
Nicky recordó que estaba sin aliento después de correr desde la parada del bus, y cómo luchó para controlar la respiración cuando oprimió el botón de su piso. Por su parte, Shane se veía tranquilo y confiado como en las pantallas de televisión, y aunque sus jeans y chaqueta no eran nuevos, emanaba un aire de sensualidad que Nicky encontró irresistible. Pensaba que en alguna parte debía tener escondida a una mujer que satisfacía todas sus necesidades. Al mirarlo en ese momento, Nicky pensó que era lo más probable, y se impactó al sentir que el pulso se le aceleraba involuntariamente.

-Me imagino que trabaja aquí.

Por un momento, Nicky pensó que se imaginaba que se dirigía a él, pero luego, cuando repitió la pregunta, lo miró intuitivamente.

-Yo... pues, si -un repentino estremecimiento lo recorrió- Trabajo en el área de urgencias, señor Filan. Y... se me hizo tarde.

El no comentó al oír que usaba su apellido. No era difícil que lo reconocieran, así que en vez de eso le preguntó- ¿Cuánto hace que trabaja aquí?

-Casi tres meses -se preguntaba por qué querría saber- Este es mi piso.

El inclinó la cabeza cuando el rubio salió y Nicky sintió que se le doblaban las piernas mientras caminaba por el corredor. Fue el primer indicio de que su relación con Shane Filan no iba a ser fácil.
No volvió a verlo hasta después de seis semanas. Supo por medio de los noticieros que había sido enviado a Egipto a cubrir el levantamiento del pueblo en contra de su presidente y veía los reportajes con mucho interés. Cuando supo que había sido herido en uno de esos enfrentamientos, se sintió bastante perturbado. Por lo tanto, cuando entró en la sala de urgencias, se sorprendió al encontrar allí a Shane, en una de las camas.

-Hola -dijo el moreno al verlo entrar.

Se veía un poco más delgado y demacrado, pero seguía igual de atractivo que la primera vez que lo vio, y Nicky lo sintió en cada una de las fibras de su ser.
Nicky se movió con lentitud a través del cuarto y se paró junto a la cama.

-El doctor Morrison no tardará -le comentó. Tomó el expediente y comenzó a revisarlo, sosteniendo la libreta con firmeza.
Shane lo estudió por unos minutos.

-¿Pasa algo, doctor? ¿Acaso voy a morir? -habló irónico.

-Está perfectamente bien, salvo algunas contusiones que desparecerán con los días. -dijo Nicky con frialdad.- La verdad es que no esperaba encontrarlo aquí, señor Filan. Creí que estaba en St Vincent's Private Hospital.

-"Oficialmente" estoy en ese hospital, pero odio a todos esos reporteros ahí afuera -dijo sonriendo y guiñendo un ojo.

Nicky no se rio y siguió con su fría actitud profesional.

-Ya veo, no le simpatizo. Lo siento. ¿Qué hice para ganar su desaprobación? -Shane apretó la boca.

-Creo que se está burlando de mí, señor Filan -dijo por fin, deteminado a no dejarle ver lo mucho que lo había desconcertado.

-¿Cómo se llama? -preguntó perturbándolo todavía más y Nicky lo miró con aprensión, temiendo que lo reportara por insolente.

-Byrne -contestó en voz baja- Nicholas Byrne.

-Bien, Nicholas Byrne, la verdad es que fueron órdenes del jefe de la cadena el traerme aquí y fingir que estoy en el otro St Vincent, aprovechando su buena amistad con el doctor Morrison, director de este hospital. ¿Contesta eso su pregunta?

-Y.. yo no...

-¿Preguntó? No, pero lo implicó.

-No... no debí hacerlo, lo siento.

-No se preocupe.

Cuando apareció el doctor Morrison, saludó amistosamente a Shane y Nicky salió de la habitación dejándolos solos.
Nicky respiró con más libertad ahora que no se sentía observado, y aunque se dijo que le daba gusto que el doctor Morrison apareciera, pensó que pudo haber aprovechado mejor esta oportunidad. No es que se imaginara que Shane Filan fuera gay y se intersara en un hombre como él, pero probablemente le dio la impresión de que era insociable y falta de personalidad, cosa que no era una buena opinión acerca de él.
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MensajeTema: Re: No Quiero Volver A Verte   Mar 27 Ene 2015, 6:48 pm

Capitulo 11

Una tarde, después de trabajar más tarde de lo acostumbrado, decidió que sería mejor tomar el bus, y estaba recostado contra el poste, hojeando las páginas de una revista, cuando un elegante coche deportivo, se detuvo a su lado.
Se echó para atrás instintivamente, cuando el chofer alargó el brazo por encima del otro asiento para abrir la portezuela.

-¿Puedo llevarte a algún lado? -Shane Filan preguntó un poco burlón- Es una expresión muy trillada, pero es lo mejor que puedo hacer.

-¿Pero... por qué? -Nicky lo miró a la defensiva y el moreno movió los hombros.

-Porque te vi. Porque tengo ganas. Porque eres un hombre muy atractivo y... me interesas.

Nicky contuvo la respiración.

-No puedo. Quiero decir... usted no vive cerca de mi casa.

-¿Me estás rechazando? -miró suspirando a su alrededor- Estoy estacionado en lugar prohibido y prefiero que no me vuelvan a multar.

Nicky se eschó la mochila por encima del hombro, enrolló la revista y supo que debía rehusar, y lo hubiera hecho sin titubeos si hubiera sido otra persona. Aunque siempre se consideró capaz de controlar cualquier situación, Shane Filan le perturbaba tanto como ninguno de los hombres con los que había salido. No era como si se hubieran citado, él solo le ofrecía llevarlo, nada más. Pero si como dijo, él le interesaba, ¿qué otra cosa podría suceder si lo llevaba?

-Decídete -exclamó impaciente y el rubio dejó la preocupación a un lado.

-Gracias -entró en el coche y el moreno apretó el acelerador cuando el bus apareció detrás de ellos.

-No tengo la costumbre de hacer esto - le dijo, después que el moreno le preguntó la dirección y lo miró de reojo.

-Aunque no lo creas, yo tampoco -replicó cortante y Nicky se dio cuenta que lo molestó por tanto titubeo.

-¿Estuvo... estuvo de nuevo en el extranjero? -le preguntó cuando llegaron a Dame Street.

Después de unos instantes, Shane asintió.

-He estado de vacaciones. ¿Dijiste Temple Bar?

-Así es -Nicky le sonrió dudoso- Es... es muy amable de su parte. Salí... salí tarde esta noche del hospital.

-Lo sé -Shane no intentó aclarar su afirmación y Nicky no sabía qué decir. ¿Cómo conocía esas cosas acerca de él? ¿Fue solo la casualidad la que lo llevó hacia allá a esa hora del día? ¿Y si no, por qué lo escogió a él para hacerlo objeto de sus atenciones?

Le pareció que no tardaron nada en llegar a su casa, un pequeño edificio con una terraza en una tranquila calle.

-¿Vives con tu padre? -comentó mirando el edificio- Tu madre murió y no tienes hermanos. Tu última relación fue con un tipo llamado Scott Leyden. ¿Estoy en lo correcto?

Nicky, quien había estado a punto de bajarse, se volvió para mirarlo con ojos incrédulos.

-¿Cómo lo sabe?

-Se te olvida... que mi oficio es obtener información -y luego en forma más suave- Te dije... que estaba interesado.

-¿Por qué?

-¿Por qué no?

-Pero... no me conoce.

-¿Eso te preocupa? Confieso... que busqué tu archivo en el hospital con la ayuda de mi amigo, el doctor Morrison.

-¿Por qué el mío?

-¿No te sientes halagado?

-No mucho, porque no entiendo, señor Filan.

El moreno se volvió hacia él, levantó la rodilla que colocó sobre el asiento y colocó un brazo a lo largo del respaldo. Era una noche cálida, y se había quitado la chaqueta, los separaban unos cuantos centímetros. Nicky estaba consciente del aroma masculino y del fino bello que desaparecía debajo del cuello abierto de la camisa de Shane.

-Tal vez por eso -lo observó, entrecerrando los ojos- Porque eres... tímido.

-No soy tímido.

-No, no lo eres.

-Se está burlando de nuevo de mí -Nicky se ruborizó.

-Jamás me he burlado de tí.

-Entonces se divierte conmigo.

-No.

El rubio suspiró profundamente.

-Supongo que sabe que la mitad de las mujeres en la ciudad piensan... bueno, se sentirían muy halagadas.

-Pero tú no.

-No soy mujer.

-Lo tengo muy claro.

-¿Por qué me recogió? No fue para hacer una cita.

-¿No fue para eso? ¿Por qué no?

-Usted no hace citas. Por lo menos... no con hombres.

-¿Y cómo lo sabes? -preguntó Shane burlón.

Nicky inclinó la cabeza.

-Tengo que irme, señor Filan. Tengo que preparar la cena para mi padre.

-Cena conmigo.

Nicky se pasó una mano por el cabello y lo miró.

-C.. creo que no.

-¿No quieres?

¡Qué si quería! Nicky recordó la lucha que  tuvo que sostener para ocultar sus deseos, pero tenía mucho miedo de que él fuera a fallarle como lo hizo Scott y sospechó que después, le exigiría algo más que un beso de buenas noches.

-Si temes que vaya a violarte, olvídalo, no me interesa. El sexo virgen mojigato no es para mí -su tono era duro y cínico.

-¿Entonces por qué me invita? -preguntó con el rostro ruborizado por el insulto y el moreno contestó abruptamente.

-¡Solo Dios sabe! -declaró echando a andar el motor- Tal vez soy masoquista. Anda, bájate, ya se me hizo tarde para una cita.

Nicky agarró la manija de la portezuela, se sentía miserable. Manejó muy mal todo el asunto y para agregar a su humillación, sabía que se negaba a algo fundamental para su felicidad.
Incierto, se mordió los labios sin quitarle los ojos de la cara. Luego, dijo dudoso.

-¿Sí... sigue en pie la invitación?

Shane maldijo y volvió la cabeza frustrado.

-¿Te burlas de mí?

-¿Sigue en pie?

-Maldito seas, no sé.

-Porque si sigue en pie... acepto -se bajó del auto- ¿A qué hora... regresará por mí?


Última edición por sophia el Sáb 07 Feb 2015, 6:06 pm, editado 1 vez
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MensajeTema: Re: No Quiero Volver A Verte   Jue 19 Feb 2015, 6:17 pm

Capítulo 12

Nicky se levantó y se acercó a la ventana. Por supuesto que ese fue el comienzo. Y había sido inocente, pensó con impaciencia. Creyó lo que quiso creer y cerró los oídos a cualquier consejo.
El que más fuerte gritó al principio fue su padre, le dijo que era un tonto en comprometerse con un hombre como él y le aseguró que nada bueno saldría de todo, que Shane no pensaba en nada serio.
Por supuesto que tuvo razón, y al principio Nicky discutió diciendo que así le gustaba. Lo llevaba a cenar, al teatro y ocasionalmente a fiestas cuando permanecía en Dublín y cuando estaba ausente, Nicky se sentía libre de salir con otros hombres.
En los primeros meses fue una buena relación y las otras enfermeras del hospital lo miraban con cierto respeto por salir con Shane Filan. Por supuesto que fue un shock saber que Shane era gay, estaban celosas, y en ocasiones, alguien hacía un comentario malicioso acerca de lo que Shane hacía cuando estaba ausente y con quién pasaba el tiempo en las noches en que Nicky no lo veía. Por lo general, él se decía que se sentía feliz con el estado en que estaban las cosas, y poco a poco, su padre dejó de protestar.
Suponía que fue como un año después de comenzar a salir juntos cuando la situaicón entre ellos cambió en forma dramática.
Su padre sufrió un ligero ataque al corazón y fue llevado al hospital por varios días, para someterlo a unos exámenes. Nicky descubrió que uno de los médicos que atendía a su padre era Bryan McFadden, con quien estudió medicina en la universidad y cuando se ofreció a llevarlo a su casa, después de visitar a su padre, lo invitó a pasar a tomar una taza de café.
Shane estaba en Japón en una misión y Nicky sabía que no regresaría hasta dentro de tres días, por lo que se sorprendió cuando sonó el timbre de la puerta mientras él y Bryan tomaban el café.
Era Shane, sin rasurar y agotado que regresaba de un largo vuelo desde Tokio y después de saludarlo, le dijo que había llegado directamente del aeropuerto.

—Fue un viaje terrible, y quería verte —y luego se quedó rígido cuando entró en la sala y encontró a Bryan McFadden levantándose de la silla.

Nicky prefirió pasar por alto lo que sucedió después, porque recordaba con estremecimiento de repulsión, la insolencia de Shane. Se portó tan grosero, tan falto de cortesía y respeto al que lo tenía acostumbrado, que el pobre de Bryan escapó con tanta rapidez que permitió la decencia.
Cuando se quedaron solos, se dirigió a Shane furioso. Le dijo que él no lo mantenía. El sabía que salía con otros hombres y no tenía derecho a comportarse como si tuviera derechos exclusivos a su compañía.

—Mi padre está enfermo. Bryan es uno de los cardióogos que lo atienden. Y no es gay!. ¿Qué crees que pensará mi padre cuando Bryan le diga cómo fue tratado?

—Me importa poco lo que piense tu padre —murmuró Shane aflojándose la corbata y desabotonándose los dos primeros botones de la camisa— Me imagino que reaccionaría como yo si te encontrara solo con un extraño en la casa.

—¡No soy un niño, Shane! ¡Y si se me ocurre invitar amigos... hombres... a mi hogar, no tengo que pedirle permiso a nadie!

Shane lo miró furioso, se le movía la mandíbula como si tratara de controlar una emoción violenta.

—No quiero que invites hombres a tu casa. ¡Ni siquiera que salgas con ellos! He tratado de jugar el juego como tú quieres, pero me está haciendo pedazos.

Nicky movió incrédulo la cabeza.

—¿Shane? —estiró una mano para tocarlo y luego sintió que lo jalaba hacia él. Por primera vez experimentó el ardor de su boca cubriendo la de él y la cabeza le dio vueltas cuando lo besó apasionadamente.

Hasta ese momento, todas sus experiencias con hombres habían sido casi inocentes. Solo besos y caricias. Lo más cerca que estuvo de una relación sexual fue permitirle a un chico que le hiciera sexo oral y no le gustó. Resintió que tocara su cuerpo como si le perteneciera y desde entonces, ninguno de los hombres con los que salía podía permitirse esas libertades.
Con Shane fue diferente. Era como si hubiera estado esperando que lo abrazara, lo tocara, que tratara su cuerpo como si fuera de él. Recordaba que sus labios estaban muy suaves y deliciosos, tenían un sabor dulce, un sabor único. Pronto Nicky abrió su boca dándole permiso a su lengua de pasar y explorar su cavidad y la suya le recibió gustosa. El beso ya no era lento y delicado, se había convertido en algo más urgente y placentero. Shane tomó su rostro entre sus manos, y lo puso de pie solo para sentarle en su regazo, y poner sus piernas a cada lado de su cuerpo. Ambas erecciones chocaron de tal forma que el moreno emitió un gemido de placer dentro de la boca de Nicky, y eso fue… estúpidamente excitante.
Se besaban como dos desesperados animales, sin apartarse de sus labios, Shane empezó a desabrochar la camisa del rubio con urgencia, pero todo era muy complicado ya que no estaba viendo lo que estaba haciendo, así que la jaló, sus manos desesperadas se adentraron en la tela de la camisa, y las pudo sentir sobre su piel, acariciándola lenta y suavemente, pero tenia miedo de fallecer ante delicado tacto que estaba ejerciendo sobre él. Las caricias que anteriormente había recibido a lo largo de su vida parecían insípidas en ese momento. Nadie lo había acariciado de tal manera, nadie lo había hecho sentir como estaba haciendolo sentir Shane...Sabía como excitarlo y las rodillas se le doblaron por la debilidad cuando le buscó de nuevo su boca.

—Creo que será mejor que vayas a hacer más café —murmuró Shane por fin, alejándolo de su lado y Nicky se echó para atrás protestando, arreglándose la camisa. Shane dejó la chaqueta sobre el sofá y se pasó los dedos por el cabello. Se volvió para recoger su maletín, era evidente que trataba de controlarse y Nicky sólo se pudo culpar por lo que ocurrió después.

Shane se enderezó y volvió a colocar su maletín junto a la chaqueta, se metió las manos a los bolsillos como si buscara una llave. Cuando lo hacía, Nicky cruzó el espacio que había entre ellos y desde atrás le deslizó los brazos alrededor de la cintura.

—Gracias —dijo apretándose contra la dureza de su espalda y sintió como lo recorría en estremecimiento convulsivo.

—Nicky —le dijo con una voz dura de advertencia— Nicky, no lo hagas. ¡No juegues con fuego!

—¿Y si quiero? —respiró profundo y deslizó las manos sobre su estómago, llegando hasta los muslos— ¿Por qué no he de tocarte? Tú querías tocarme.

—¡Nicky, por Dios del cielo! —le agarró las manos y detuvo la sensual exporación, respirando de golpe— Nicky, estamos solos y esto es una locura. No hagas algo de lo que tengas que arrepentirte.

—¿Y por qué he de arrepentirme? ¿Por qué no he de hacer lo que tú haces? Apuesto a que tus otros hombres sí lo hacen.

—¿Qué otros hombres? —dio la vuelta para mirarlo— No hay otros... hombres. Y tú.. tú eres diferente.

—¿Te refieres a que soy virgen? —casi se ahoga— Por supuesto que no te gustan los vírgenes. Me lo dijiste una vez. Se me había olvidado.

—¡No seas tonto! —lo aprisionó por los hombros para sacudirlo furioso— ¡Dije que podías confiar en mí y no he hecho nada para traicionarte, pero sólo Dios sabe que soy humano y sí te deseo.

Nicky tembló.

—¡Oh, Shane! —le separó la camisa y se apretó contra el fino vello oscuro de supecho— Me da tanto gusto que hayas venido a casa en forma tan inesperada. Creí que no te excitaba...

Por supuesto que esa noche no regresó a su apartamento, y en realidad, durante ninguna de las noches que el padre pasó en el hospital. Era difícil hacerlo levantar por las mañanas y casi se convirtió en rutina que llegara tarde al trabajo.
Al ver retrospectivamente, Nicky supo que jamás había sido más feliz que cuando él y Shane estaban juntos. Se compenetraban tanto en la cama como fuera de ella y cuando su padre regresó del hospital, Nicky comenzó a pasar las noches en el apartamento de Shane.
Eventualmente, el padre de Nicky se enteró; gracias a los vecinos; que por las noches un hombre lo visitaba y pasaba horas en su casa.

—Creí que dijiste que sólo eran buenos amigos, Nick, no dejes que te use así. Te lo digo por tu propio bien.

Nicky no le creyó, por supuesto. Estaba muy enamorado de Shane para hacer caso de cualquier crítica y las semanas que estaba en el extranjero, se arrastraban con lentitud. La primera vez que lo llevó a conocer a sus padres, Nicky se sintió en el séptimo cielo, convencido de que la relación iba en serio y hasta se mostró indiferente a las implicaciones que podía tener el que Mae mencionara el nombre de otra mujer, como protesta. Fue la primera vez que oyó de Gillian, y el estómago se le contrajo ahora al recordar lo que ese nombre llegó a significar para él.

Su padre volvió a enfermarse de nuevo y pasó tres meses en un hospital particular. Shane se portó muy dulce con él, lo visitaba todos los días, e hizo arreglos para que el señor tuviera cuarto privado y todo lo que quisiera. El señor Byrne protestó diciendo que no quería nada de un hombre como Shane Filan, pero Nicky sabía que disfrutaba en secreto de sus privilegios, y comenzó a esperar con ansia los juegos de ajedrez que Shane proponía.
Cuando el señor estuvo bastante bien para regresar a su casa, Shane le proporcionó una enfermera privada, y luego volvió a llevar a Nicky a Sligo. Le dijo que necesitaba el descanso y así era. La preocupación por la salud de su padre y el ajetreo del hospital lo habían agotado y durante las dos semanas que pasaron con la familia de él y amigos se volvió a poner fuerte y a relajarse. Jamás se separaban, no podían saciarse uno del otro.
Por supuesto que tuvieron que regresar a Dublín y casi de inmediato, Shane fue enviado al extranjero y Nicky tuvo que contentarse con hacerse cargo de su padre.
Luego, una tarde, a principios de octubre, Gillian fue a verlo.
Le dijo que era la esposa de Shane, que lo era desde hacía cinco años, y que había ido a ver a Nicky, haciendo el último intento por salvar su matrimonio.
Nicky se sintió sacudido, pasmado, incrédulo y finalmente humillado. Nadie, mencionó jamás que Shane había... o estaba... casado. Por supuesto que él oyó algunos chismes, sobre que era bisexual, pero dejó de creerlo cuando él y Shane se convirtieron en amantes. Jamás hubiera creído que tenía a una mujer. Pero ahora, esa mujer, Gillian, le decía que era propietaria de una casa en Riverstown cerca de Sligo, y que todavía vivía allí con ella, cuando encontraba tiempo.
Todas esas ocasiones en que supuestamente había estado fuera del país, regresaron como una avalancha a la mente de Nicky. ¿Cómo sabía realmente que había estado fuera del país tanto tiempo como decía? Podía haber regresado unos días antes, como lo hizo de Japón, recordó temblando, y al ver a su esposa se sintió enfermo.
Pero había algo pero. Gillian le dijo que estaba embarazada, con su primer hijo. Algo que él jamás podría darle. ¡Un hijo! Nicky palideció. ¡Con razón jamás había hecho oficial su relación con él!

No supo cómo logró sobrevivir a ese encuentro, o recordar el aspecto de Gillian. Era pequeña, rubia y de apariencia bastante delicada, con ojos azules y labios húmedos. Las cosas que realmente se grabaron en la mente de Nicky fueron el anillo de matrimonio en el dedo de Gillian y la legalidad del acta de matrimonio.
Después que se fue, Nicky comrpendió muchas cosas sobre todo el nombre de Gillian, el que oyó mencionar en voz baja en Sligo.
Cuando Shane regresó del Oriente Medio, rehusó verlo al principio, pero luego, al darse cuenta que ta vez le estuviera haciendo una horrible injusticia, aceptó hablar con él.
En seguida supo que estaba enterado de la visita de Gillian y eso pareció aclarar todo. El hecho de que todavía veía a su esposa, lo dijo todo, y Nicky rehusó escucharlo cuando trató de decirle que estaban separados y que lo habían estado por los últimos tres años. No negó que su esposa viviera en Riverstown, no negó que jamás había pedido el divorcio, y aunque negó saberlo, el hecho era que Gillian estaba embarazada.

Fue el final, ambos lo supieron. Nicky decidió aceptar el traslado al London Bridge Hospital en el Reino Unido, mientras Shane se veía obligado a seguir con sus compromisos. Trató de telefonearle varias veces, y como eso no dio resultado, le escribió numerosos mails. Aunque quería borrarlos, sin leerlos, la curiosidad fue más fuerte y a través de ellos se enteró de que Gillian tuvo un aborto. Pero jamás contestó, aunque seguía en contacto con sus padres y amigos, y los perdonó por la parte que tuvieron en el engaño.
Como cosa curiosa, el padre de Nicky tomó a mal que se hubieran separado. Después de todas las cosas que dijo de Shane en el pasado, lo defendió cuando su hijo le contó lo del engaño. El padre le dijo que las cosas no siempre eran lo que parecían, le aconsejaba que no se apresurara, pero los hechos estaban ahí y Nicky no podía negarlos.

En ese momento se pasó una mano temblorosa por el cabello,mirando, sin ver, los prados cubiertos de nieve. Se preguntó dónde estaría Gillian ahora, qué haría. ¿Seguiría viviendo en la casa cerca de Sligo? ¿Sería todavía su esposa? ¿Se quedaría Shane en esa casa como hacía en el pasado?
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sophia

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MensajeTema: Re: No Quiero Volver A Verte   Vie 06 Mar 2015, 6:10 pm

Capitulo 13

Tenía las palmas húmedas cuando se alejó de la ventana, necesitaba escapar de la desesperación que le producían sus pensamientos y abrió la puerta. El pasillo estaba silencioso. Imaginó que los demás dormían todavía, por lo que cerró la puerta detrás de el con toda suavidad y bajó la escalera.
La casa se sentía bastante fría. La calefacción central todavía no adquiría toda su fuerza y el inclinó los hombros por el frío cuando abrió la puerta de la biblioteca. Así como en la sala, allí siempre había también fuego en la chimenea, y si Margaret ya se había levantado, lo que era probable, seguramente ya lo había encendido.
Se paró en seco ante la visión que se le apareció. Shane estaba dormido en el sofá de cuero a un lado de la chimenea vacía, había un libro abierto en la alfombra a su lado. Imaginó que lo estaba leyendo cuando se quedó dormido y al agacharse a recogerlo, vio la botella vacía de escocés que había rodado debajo del sofá.
Se enderezó y se le quedó mirando, trató de disipar el desagradable sentido de responsabilidad que sentía. ¿Le habría estado doliendo la pierna? ¿Fue por eso por lo que bajó a buscar un libro? ¿Y por qué habría necesitado el whisky? Jamás supo que tomara más de lo debido. Aceptó con amargura, que había muchas cosas de él que nunca supo.
Seguía completamente vestido con la misma ropa que usó durante la cena. No había señales de la chaqueta, la que aparentemente se quitó en el piso de arriba. También se había quitado la corbata, para facilitar desabrocharse la camisa. Se veía indefenso con el cabello desordenado y las facciones suavizadas por el sueño y Nicky tuvo que hacerse fuerte. Después de todo lo que acababa de recordar, era demasiado pronto tratar de verlo objetivamente, y verlo allí dormido le recordó en forma vívida las mañanas en que despertaba y lo encontraba a su lado. Recordó que lo despertaba con besos, que se hacían el amor antes que amaneciera y luego se quedaban dormidos hasta media mañana, cuando Shane se levantaba de mala gana para irse a los estudios. No se lo imaginaba, teniendo ese tipo de relación con nadie más, y aunque sabía la clase de persona que era, sintió un dolor en su interior y supo lo que eso presagiaba.

—¡Feliz Navidad!

No se dio cuenta de que había abierto los ojos, y cuando le habló, se sobresaltó.

—¡F... Feliz Navidad! —contestó— Yo... bueno... te levantaste temprano hoy.

Por la forma en que el moreno lo miraba, Nicky comprendió que él sabía que no quería que adivinara la verdad, se sentó y balanceó las piernas.

—¡Dios, hace frío! —murmuró al recorrerlo un estremecimiento involuntario— ¿Anda por ahí Margarte? Me encantaría una taza de té.

Nicky miró por encima de su hombro.

—Si quieres, iré a ver —luego agregó de mala gana— Debiste usar una manta. Es una locura dormirte en nada encima en esta época del año. Puedes pescar un horrible resfriado.

—Creí que apenas me acababa de levantar —replicó Shane en forma irónica, Nicky se movió incómodo y el moreno agregó como si estuviera satisfecho de haberlo desconcertado— Tomé algo fuerte para entrar en calor y seguramente me tumbó.

—Más bien te emborrachaste —replicó Nicky con vehemencia—. Hay una botella de escocés, vacía, debajo del sofá. Dudo que solo tuviera unas cuantas gotas cuando te sentaste.

—¿Hemos estado investigando, verdad? ¿Qué te importa si disfruto de mis debilidades? ¡No es asunto tuyo!

—Por supuesto que no es asunto mío —se ruborizó, mientras dejaba a un lado el libro. Titubeó— Yo... er.. iré a ver qué hay del té. Creo que oigo...

—No, espera —Shane luchó para incorporarse y se arrastró hacia el rubio con dificultad— Lo que dije acerca de que no es asunto tuyo no lo dije en serio. Si hay alguien a quien le permito meterse en mis cosas eres tú.

—No necesitas darme explicaciones —contestó tenso— Pero tienes razón, yo no tengo derecho a hacer ninguna crítica...

—Nicky, estoy cansado, eso es todo —murmuró en forma ruda— Y me imagino que no siempre uso las palabras correctas. Bebí porque no podía dormir ¿Eso me excusa? —apretó los puños— Dime, ¿cómo iba yo a poder dormir después de lo que pasó ayer por la tarde?

Nicky se movió en forma automática hacia la puerta. No confiaba en Shane cuando estaba de ese humor y la verdad es que tampoco confiaba en el mismo.
Shane se acercó lentamente a él, le pasó la mano por la cara.

—Eres muy hermoso —dijo observándolo detenidamente— yo no quiero perderte, Te amo!

—Shane, no —dijo el rubio sacudiendo la cabeza, odiándose a sí mismo por el efecto que la cercanía y las palabras de Shane producían todavía en él.

—¡Sí! —Shane se acercó aún más, poniendo sus brazos alrededor de su cuello.— Te amo Nick — dijo otra vez, en voz más baja. —Y pensé que me amabas también.

"Lo hago" Nicky suspiró para sí mismo. "Pero no puedo creer en tí de nuevo, no debo hacerlo"

—¿Por favor? —Shane preguntó con un hilo de voz. Se inclinó hacia delante y le dio un casto beso en la boca de Nicky.

Nicky lo miró incapaz de expresar su miedo y al mismo tiempo reconocer de lejos el calor de su excitación que ese beso simple beso le provocó.

Sin poder evitarlo, tomo el asunto en sus propias manos, Nicky se inclinó hacia Shane y lo besó suavemente en los labios. Nicky sentía como sus brazos se cerraron en torno al moreno por su propia voluntad y él sintió que su voluntad se desmorona. Shane se sentía tan bien, encajaba tan bien en sus brazos. Él le besó suavemente. Los labios de Shane eran suaves y se separaron voluntariamente bajo la boca de Nicky, dejando que su lengua explorara libremente.
Permitió que Shane lo arrastrara hacia el sillón y lo sentara en su regazo, dejó que sus manos se posaran en la pechera de la camisa de Nicky, desabrochando con los dedos temblorosos. Cuando estaba media abierta, deslizó su mano dentro, frotando el pezón de Nicky con el pulgar.
Shane no podía dejar de mover su mano del pecho suave de Nicky a su entrepierna, acariciando con insistencia hasta que sintió que Nicky empezaba a endurecerse en sus pantalones.

Los labios de Nicky estaban calientes y todo su cuerpo estaba temblando ligeramente. Incapaz de soportarlo más, Shane acostó a Nicky en el sofá y se subió encima de él y dejó que su polla se moviera entre los muslos de Nicky, empujando rápidamente entre sus piernas.

Nicky gimió ante el peso del cuerpo de Shane presionándolo hacia abajo en la cama y ​​la sensación de la erección del moreno frotándose contra su cuerpo.
Antes de que Nicky se diera cuenta, las manos de Shane estaban deslizando la bragueta de su pantalón y facilitando ver la erección de Nicky a través de la ranura de sus calzoncillos.
Le estaba acariciando lentamente y con cuidado, como fascinado por el miembro hinchado. De pronto Shane se deslizó de rodillas en la alfombra y Nicky contuvo el aliento cuando se dio cuenta de lo que Shane estaba tratando de hacer.


Última edición por sophia el Dom 28 Jun 2015, 5:53 pm, editado 1 vez
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sophia

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MensajeTema: Re: No Quiero Volver A Verte   Dom 28 Jun 2015, 5:52 pm

Capítulo 14

Nicky inmediatamente se incorporó y metió su erguido miembro dentro de los pantalones, empujó a Shane lo más lejos que pudo y se dirigió aprisa hacia la puerta. Antes miró por encima del hombro y vio la forma en que el moreno se dejaba caer de nuevo sobre el sofá.

El desayuno fue una ocasión tipo reunión familiar, cuando se intercambiaron todos los regalos. Nicky, quien no había sabido antes de llegar que Shane estaría allí, sólo pudo comprarle una caja de jabones para afeitar y una loción, el día que fue al pueblo; para Kian tenía una bufanda y para Jodi un perfume francés, para Mark y Kevin chocolates y un juguete de peluche para la bebita.
Se sorprendió y conmovió por los regalos que le dieron Kian y Jodi.
Eran un reloj, muy viejo pero muy bien cuidado. Nicky se sintió abrumado, se encontró con los ojos de Shane, pero no pudo sostener su intensa mirada. La verdad es que no lo había visto desde que lo dejó en la biblioteca. Le pidió a Margaret que le llevara el té mientras él pelaba hongos en la cocina, y si el ama de llaves encontró extraño que el invitado prefiriera tal tarea a llevarle el té a Shane, se reservó su opinión.
Pero ahora, Nicky no podía evitar su atención, y se sintió aliviado cuando Jodi se entusiasmó por el regalo que Shane le había llevado, pasó los delicados aretes de oro para que todos los vieran.
Kevin y Mark le dieron a Nicky unos pañuelos y él se los agradeció con cariño, antes de abrir el regalo que estaba al lado de su plato. Por la escritura que lo acompañaba, supo que era de Shane y se entretuvo en abrirlo, aprensivo de lo que pudiera contener. Le había dado mancuernas a Kian y Mark y a Kevin un sueter. No podía imaginar lo que le compraría, ya que no sabía que él iba a estar allí.

Era un anillo. Después de quitarle la envoltura de papel para dejar ver una enorme caja, Nicky sospechó que podía ser algún adorno, tal vez un souvenir de algunos de sus viajes, pero estaba equivocado. Cuando quitó la tapa y el papel de china, descubrió en el fondo de la caja un pedazo de terciopelo azul...
El anillo era de oro, con brillantes. Se veía que era valioso, y a juzgar por las miradas que intercambaron todos, tan sorprendidos como él, Nicky se sintió avergonzado.

—¿Te gusta?

Fue Shane quien hizo la pregunta y él lo miró de mala gana, buscando palabras.

—E... es muy lindo, pero... pero no puedo aceptarlo —agregó a toda prisa— Nunca pensé... quiero decir... no esperaba nada parecido, y ... y honestamente, no sé qué decir.

—Pruébatelo —le aconsejó Shane— Por lo menos dame la satisfacción de ver si te queda bien.

Nicky miró dudoso a Kian, que asintió.

—Sí, pruébatelo —lo urgió, ignorando la expresión de desaprobación de Mark y con un acogimiento de hombros, Nicky les dio gusto.

Le quedaba ligeramente apretado. Tenía más gruesos los dedos de la mano derecha que los de la izquierda, pero a pesar de que era obvia la implicación, Nicky se rehusó a reconocerla. No tenía idea de cómo o por qué le había comprado Shane un regalo tan caro, y aunque le gustara mucho, no podía quedarse con él.

—¡Oh, querido, se ve precioso! —Jodi le dijo sin pizca de envidia y estiró la mano por encima de la mesa para acercar los dedos de Nicky hacia ella— ¿No te parece bellísimo, Kian? —luego le dijo a Shane— ¡Apuesto a que no lo compraste en Inglaterra!

—En realidad es de Tiffany —replicó Shane, dando el nombre del famoso joyero de New York sin pensarlo dos veces.

—¡De Tiffany! —exclamó envidioso Kevin— Mark ¿por qué nunca me compras algo así?

Nicky se queitó de nuevo el anillo para guardarlo, mientras Mark se quejaba de que los periodistas estaban demasiado bien pagados.

—Es... es muy amable de tu parte, Shane —murmuró hablando con dificultad—, pero no es algo que pueda aceptar.

—¿Por qué no?

Sus ojos color avellana se oscurecieron y Nicky se dio cuenta de que se lo había dado delante de todos para comprometerlo.

—Porque, bueno, porque es demasiado... caro —contestó incómodo— No... no debiste haber gastado tanto dinero en mí.

—¡No lo hice!

Su respuesta fue descuidada y Nicky miró desconcertado las caras de los demás.

—¿Qué... qué quieres decir con eso? Debes haber gastado a menos... —trató de sonreír— que lo hayas robado.

Shane lo miró por encima de la taza de café y Nicky no pudo leer su expresión.

—Es como el reloj —dijo por fin, bajando la taza. Y como Nicky arqueó las cejas confundido, agregó—: No es nuevo. Hace tiempo que lo... lo tengo —hizo una pausa— Ya olvidé ahora por qué lo compré.

—Aun así... —Nicky empujó la caja hacia él, pero Shane la rechazó.

—Guárdalo, no me sirve. Es de tu tamaño. Usalo... con mis bendiciones.

El rostro de Nicky ardía y como comprendió que no podía seguir discutiendo con él frente a sus amigos, dejó la caja al lado del plato.

Después de que recogieron lo que se usó para el desayuno y alimentaron a la bebita Lisa, Jodi sugirió que fueran a dar un paseo.

—Shane no puede, por supuesto —dijo mirando al moreno, quien seguía sentado a la mesa— Pero tú ve con ellos, Kian, mientras yo ayudo a Margaret.

Kian aceptó y los cuatro se fueron con el bebé. En esa ocasión tomaron el sendero de la loma, siguiendo el camino que rodeaba el promontorio, y se metieron entre los matorrales que daban a una ensenada de arena. Era un camino que Nicky conocía muy bien, porque en el pasado caminó mucho por allí con Shane y necesitó demasiada fuerza de voluntad para mantener a raya esos pensamientos, sobre todo después del incidente del anillo.
Kian se había hecho cargo del carrito con la bebita y cuando se puso a hacerle a Mark algunas preguntas acerca del trabajo, Nicky caminaba junto a Kevin. El sendero era estrecho, sólo para dos personas, así que ellos tuvieron que caminar juntos porque no les quedó otro remedio.

Era una fría mañana, el cielo se veía claro, pero el sol no calentaba. Era vigorizante caminar con el calor sobre la espalda, y el mar al lado, y como decidió que de él dependía ser amable, Nicky trató de serlo.

—Para tener dos meses, Lisa es una niña grande —inició la conversación— ¿Estás feliz de haberla adoptado?

Kevin se encogió de hombros, y metió las manos en los bolsillos de su abrigo de piel.

—No sé cómo me dejé convencer de hacerlo —contestó por fin Kevin, cuando Nicky comenzaba a pensar que no le contestaría— Sólo hace quince meses que nos casamos. ¡Yo ni siquiera quería adoptar un bebé!

—¿No querías? —Nicky trató de sonar comprensivo— Bueno... supongo que te refieres... que no querías enseguida.

—No. ¡No me gustan los bebés! No tengo instinto paternal. Mark es un egoísta, y antes de saber qué pasaba, ya habíamos hecho los trámites de la adopción.

—Ya veo —Nicky comprendió —Pero ahora tienen una responsabilidad con ella.

—Sí. Sólo que es una lata. Creo que tú no tendrías ningún problema de convencer a Shane de adoptar un niño ¿no te parece?

Nicky controló el rubor a duras penas y trató de quitarle importancia al asunto con un gesto.

—Supongo que a Shane le gustan los bebés y algún día tendrá sus propios hijos, con la persona indicada...

Kevin lo miró maliciosamente.

—¿Es que no hay nada entre ustedes? —entrecerró los ojos.

—Preferiría no discutirlo. ¿Crees que eso que se ve es un barco?

Kevin no entendió la insinuación.

—Mark dice que tú y Shane estaban muy unidos —insistió— La verdad es que no te culpo. Shane es muy atractivo... y sabe cómo utilizar su encanto.

—Kevin, realmente, no creo...

—Conmigo no te hagas el inocente, Nick. Mark me contó todo acerca de ti. Cómo tú y Shane anduvieron juntos durante casi tres años. Cómo te trajo a Sligo a conocer a sus padres y del porqué se separaron —sonrió— Debiste sentirte un estúpido al saber que estaba casado...

—¡Kevin! —Nicky dijo sorprendido por la actitud del joven.

—¿No te pareció hermoso el anillo que te dio? —continuó Kevin mientras bajaban a la ensenada— Debe haber costado mucho dinero. ¿Ya andan juntos de nuevo?

—¡No! —Nicky habló en forma vehemente.

—Es bueno saberlo, porque yo estaría ofendido de que me hubiera dado ese anillo —Nicky lo miró sin comprender— Mark estaba tan asombrado y molesto al mismo tiempo de que te hubiera dado precisamente ese anillo...

—¿Por qué?, ¿qué pasa con ese anillo?

—No tienes ni idea, ¿verdad?

—¿Idea de qué?

—Ese anillo era de Gillian.
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MensajeTema: Re: No Quiero Volver A Verte   Dom 20 Dic 2015, 5:28 pm

Capitulo 15

—¡Kevin! —Mark dijo molesto— Es hora de regresar.

El hombre más joven le lanzó una mirada de molestia al hombre más alto y se volvió a caminar junto a él.
Mark solamente hizo una inclinación de cabeza hacia el rubio y se alejó.

Nicky por una parte se sintió aliviado de que Mark pusiera freno a Kevin, pero por otra, lo dejó con dudas. ¿Sería verdad lo que el joven le dijo?.

Cuando regresaron estaba listo el almuerzo, un tipo de buffet frío. Esa noche se serviría la cena de Navidad, después que llegaran los otros invitados de Jodi y Kian.

Nicky estaba sirviéndose cuando Kian se paró a un lado de él.

—Así que... tú y Shane, no fue tan grave como esperabas ¿verdad?

—Nos portamos en forma civilizada.

—Ya lo noté, pero también noté que dejaste el regalo que te dio en la mesa. Lo puse en tu habitación antes del almuerzo.

—¡Oh, Ki!...

—Por lo menos déjalo allí durante este tiempo. Preferiría que no dejaras por ahí un anillo tan valioso y sé que Shane no querrá que se lo devuelvas.

Nicky suspiró, pero su amigo se veía tan ansioso, que no podía desilusionarlo.

—Está bien —Nicky le apretó el hombro al pasar.

Después del almuerzo, Nicky subió a su cuarto a prepararse para la cena de esa noche.
En su habitación, Nicky encontró la caja que contenía el regalo de Shane. Le habían quitado la envoltura y sólo quedaba la caja y su contenido envuelto en terciopelo, un recordatorio perturbador de que Shane todavía era una fuente de peligro para él.

A la tenue luz de la tarde invernal, el anillo brillaba mucho. Después que lo desenvolvió y como nada podía ocultar su belleza. Nicky tuvo un impulso y se lo deslizó en el dedo anular de la mano izquierda.
Le quedaba perfecto y levantó la mano extendiendo para admirarlo mejor. Se preguntó frustrado si de verdad lo había comprado para Gillian. Y si así era... ¿por qué dárselo a él?... y mientras pensaba en eso, se quitó el anillo en forma abrupta... a menos que Gillian se lo hubiera devuelto.
Disgustado, envolvió otra vez el anillo y lo echó en la caja. Ahora que la idea había tomado cuerpo en su cabeza, no podía apartarla y aún la vista de la caja, le era ofensiva. No quería tener que mirarla ni que le recordara de dónde había venido y después de un momento de titubeo, se puso de pie y recogió la caja.

El corredor estaba desierto, y al comprobar que nadie por allí, caminó a toda prisa hacia la puerta de Shane, dejaría la caja en su cuarto. él nunca sabría quién la dejó y si sospechaba que había sido Kian, lo pensaría dos veces de devolvérselo a Nicky.
Sin titubear, abrió la puerta y se deslizó al interior. Sólo le llevó un momento cruzar la alfombra color café y oro y colocar la caja sobre la mesa de noche, pero después de hacer eso, no escapó de inmediato. Algo de nostalgia, lo hizo quedarse un momento, ver ese cuarto que en un tiempo fue tan familiar para él y recordar tantas citas felices.

Nicky se movió y deslizó los dedos sobre la pesada cómoda que estaba al lado del armario doble, acarició los cepillos que estaban sobre el tocador y se detuvo cerca de la ventana para mirar el cielo que se oscurecía.
Estaba tan absorto, que no notó la línea de luz debajo de la puerta del baño y cuando ésta se abrió de pronto y un rayo brillante se vio a través de la alfombra, se volvió, cubriéndose la boca con la mano y se encontró a Shane mirándolo.
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MensajeTema: Re: No Quiero Volver A Verte   Dom 20 Dic 2015, 6:38 pm

Capitulo 16

La sensación que Nikcy sintió al ser atrapado en esa posición, se agudizó más, por el hecho de lo único que Shane llevaba puesto eran unos boxers.
Tenía el torso desnudo, su vello oscuro lo cubría hasta el ombligo y desaparecía debajo de la cintura de los boxers. Aparentemente estaba en el proceso de cambiar el vendaje a su pierna, y Nicky se impresionó cuando vio la horrible herida en su muslo. Shane le habló y él ladeó la cabeza para ocultar su involuntaria reacción.

—¿Qué quieres? —le preguntó, entrando en la habitación con evidente dificultad, arrastrando un poco la pierna lastimada, y fue entonces cuando Nicky vio la caja abierta de la vendas sobre la cama, aunque antes ni la notó— No puedo creer que esta sea una visita social, así que me imagino que debes tener un propósito al estar aquí.

Nicky respiró hondo cuando lo vio sentarse en la orilla del lecho. Agarró una tijeras y mientras Nicky observaba sin querer, fascinado, cortó una tira de gasa para hacer un parche que serviría de protección a la herida. Parecía totalmente indiferente a su presencia, no se veía desconcertado ni avergonzado por su atención.
Shane colocó el parche sobre la áspera línea de puntos que todavía dejaba escapar humedad cuando se movía. Era evidente que la pierna no cicatrizaba con la rapidez que debía, ya que no la dejaba descansar y Nicky quería examinarla para asegurarse que no estaba infectada.
Entonces, el moreno cogió la venda que ya había descartado, pero como si notara que lo observaba, levantó la vista impaciente.

—¿Qué quieres, Nick? —se notaba que tenía dolores—. No necesito público mientras hago esto, quisiera que dijeras lo que tienes que decir y te fueras.

Nicky se mordió el labio inferior.

—Esa no es una herida por un accidente de auto. Es... una herida de bala. —Se atrevió a decir y Shane apretó la boca.

—Así es.

—¿Por qué ocultarlo?

—Es menos impactante que decir que me dispararon. Además, para qué alarmar a todo mundo, en especial mi madre. Ella se la vive rezando para que no me pase nada cada vez que viajo. Imagina como se pondría si sabe que fui atacado.

—Lo imagino —dijo Nicky, era la misma angustia que él tenía cada vez que Shane salía a alguna misión.

—No me digas que Kian te envió en su lugar para cambiarme la venda. Puedo soportar ciertas cosas, pero esto ya es el colmo.

—¿Generalmente es Kian el que te pone la venda?

—Él es el que la enrolla —contestó con sequedad— Me cuesta un poco de trabajo hacerlo solo, pero no te preocupes, sí puedo, no necesito tu ayuda.

Nicky titubeó durante un momento, luego se le acercó con lentitud y se arrodilló a su lado, agarrando la punta de la venda.

—Yo lo haré —dijo el rubio y cuando pareció que iba a ignorarlo, Nicky recobró la compostura y o miró— Déjame ayudarte —insistió.— Ahora que estoy aquí es lo menos que puedo hacer.

Shane soltó la venda de pronto, pero no mostraba enfado.

—La veo... fea. —dijo Nicky.

—Las heridas de bala no tienen fama de ser bellas, creo que eso ya lo sabes.

Nicky se concentró en lo que estaba haciendo, sin responder a su comentario. En vez de eso, levantó el parche que él se había colocado y examinó la herida. De cerca podía ver la puntadas que unían a la carne, y después de asegurarse de que todo estaba limpio y no supuraba, volvió a colocar el parche.

—¿Qué crees que estás haciendo? —Shane se movió impaciente en la cama —Por Dios del cielo, ponla venda y termina. ¡Quiero ver a Kian para decirle lo que pienso de él!

Nicky comenzó a enredar la venda alrededor del muslo, manteniéndola firme, sin arrugas y no demasiada apretada.

—La verdad es que Kian no me mandó que viniera —contestó de mala gana, cuando casi terminaba de desenrollar la venda.— Yo... vine a devolverte el anillo, y... y tú, sacaste conclusiones erróneas.

Shane lo miró amenazador.

—¿Entonces, por qué lo estás haciendo?

—Alguien tenía que hacerlo, soy médico a final de cuentas —Nicky se puso a la defensiva— Y... no creí que te importara, así... así como tampoco te perturbó que yo te viera en... solamente en...

—¿Mi ropa interior? —terminó con sequedad y Nicky asintió— ¿Por qué perturbarme? Bastantes veces me has visto sin nada.

—Lo sé —Nicky no quería meterse en ese tipo de conversación— De todas maneras —trató de buscar otra alternativa— Ya se terminó. Quiero decir... me refiero... ¿está bien, verdad? ¿No demasiada apretada o algo?

Shane lo miró durante largo rato y luego, resignado, se dejó caer de espaldas sobre la cama.

—No. No. Está bien —le aseguró sin expresión.—Honestamente, nadie lo hubiera podido hacer mejor.

—Ahora será preferible que me vaya. Tengo que vestirme para la fiesta. —Nicky se puso de pie y lo miró.

—¡La fiesta! ¿Dios, sí, la fiesta! —Shane hizo una mueca— ¿Crees que alguien se daría cuenta si no me presentara?

—¡No hablas en serio! —lo miró ansioso— Sabes que Kian y Jodi se molestarían.

—No, no lo digo en serio.

—¿Te... te sientes bien? Me refiero a que... ¿tienes dolor de cabeza?

—No.

Shane habló con sinceridad y Nicky suspiró.

—¿Cómo... cómo sucedió? ¿No se supone que los grupos de periodistas tienen alguna forma de protección? Tú no llevas armas ¿entonces, por qué te dispararon?

Shane lo pensó un momento, luego se encogió de hombros.

—No nos dispararon exactamente a nosotros. Nos vimos en medio de una batalla entre fuerzas del gobierno y las guerrillas. Supongo que fue una suerte que nos capturaran fuerzas del gobierno, no creo que los rebeldes lleven a ningún herido.

—¿Quieres decir que podían haberte matado?

—Pudieron haber tratado de usarnos como rehenes para sacar de prisión a algunos de sus hombres.

—¿Y si no hubieran podido te hubieran matado?

—Todo es pura especulación. No sucedió así y de todas maneras ¿qué te preocupa? Ojalá estuviera muerto —volvió a rodarse de espaldas a la cama.

—¡No! —exclamó Nicky impulsivo y Shane se ladeó para mirarlo.

—¿No? —levantó una ceja— ¿Por qué no? Jamás nos vemos, así que, ¿qué importa?

—No deseo que esté muerto.

—¿No?

—No —lo miró enfadado— Debías cuidarte mejor. Tú... tu madre se preocupa, lo sabes.

Shane suspiró y dejó escapar el aire.

—Lo tendré en mente.

—Desearía que así fuera.

—Lo haré.

Nicky caminó hacia la puerta.

—El... er... el anillo está allí —dijo indicando la caja en la mesa al lado de la cama— Yo... te veré en la cena...

—¡Espera! —Shane se enderezó cuando él se detuvo incierto— Llévate el anillo. Quiero que lo guardes.

—No.

—Sí —agarró la caja y se la acercó— Es tuyo.

Nicky puso las manos a su espalda.

—No... no puedo recibir de ti un regalo así.

—¿Por qué? Porque es muy valioso? ¿O es porque no crees que lo compré para tí?

—No lo hiciste —la boca de Nicky tembló— Eso dijiste. Y yo... preferiría no usar nada que compraste para Gillian.

—No lo compré para Gillian. Míralo bien, es un anillo de hombre. ¿Y por qué no puedes usarlo? ¿No crees habértelo ganado?

—¡No digas tonterías!

—Así es como me siento —replicó con frialdad— ¡Está bien, olvídalo! —tiró descuidadamente la caja sobre la cama y el contenido se regó sobre la cubierta— Ya me desharé de esto de una u otra manera.

—¡Es... es que no tienes derecho a criticarme!...

—¿No lo tengo? —se rodó hacia un lado para no verlo— ¿No quieres irte? Estoy cansado de esta conversación.

Nicky abrió la puerta de mala gana, consciente de que Shane había ganado ese encuentro en particular. ¿Cómo era posible que lo pudiera hacerse sentirse sentir tan mal, cuando él era el responsable de esa situación? Cerró la puerta de un golpe y luego miró aprensivamente a su alrededor, al comprender que podía haber llamado la atención.
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sophia

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MensajeTema: Re: No Quiero Volver A Verte   Mar 14 Feb 2017, 6:35 pm

Capitulo 17

En su propio cuarto, Nicky suspiró frustrado. Nunca le había parecido más indeseable la idea de ducharse, cambiarse y alistarse para una cena y se arrojó sobre el lecho en un gesto de rebeldía. Shane pensaba que podía decirle lo que quisiera, tratarlo con tan poco respeto como un... un... su mente se opuso a la inevitable conclusión. Pues bien, se aseguraría que no tuviera otra oportunidad. En el futuro se mantendría fuera de su camino y cualquier compasión que sintiera, sería olvidada.

Después de estas reflexiones, se sintió un poco mejor, y cuando se hubo duchado y vestido, esperó ansioso la velada que se aproximaba. Por lo menos, en compañía, podía olvidar el futuro vacío y tal vez esta experiencia con Shane lograría lo que el tiempo no pudo... acabar con cualquier arrepentimiento que quedara, por su separación.
Rato después oyó que llegaba un coche. Los invitados estaban llegando, Nicky pensó que sería mejor bajar.

Jodi y Kian entretenían a sus invitados en la sala. Margaret había llevado el té, cuando Nicky entró en la habitación.

—¡Oh, ahí estás, amigo! —exclamó Kian cuando lo vio— Acércate, recuerdas a Terry Marshall?, el chico que conociste en la tienda.

—Claro ¿Cómo estás? —Dijo Nicky con cortesía y extendiendo la mano.

—Muy bien ahora que vuelvo a verte. —Respondió Terry mirándolo fijamente y tomando su mano con firmeza.

—Err... Nicky —intervino Kian— Acércate, quiero que conozcas a Angela, hermana de Jodi.

—Mucho gusto —saludó Nicky.

Angela era bonita, de estatura media y complexión regular, una cabellera roja y rizada, no se parecía en nada a Jodi.

—Angela es modelo —comentó Kian después de presentarlos. —Ha viajado por todo el mundo debido a su trabajo, ¿verdad?

—Casi.

Angela habló con vocecita aniñada, que Nicky detestó de inmediato. No sabía por qué, pero había algo que le molestaba de ella. No tardaría mucho en descubrirlo.

—Creí que no volvería a verte —dijo Terry acercándose a Nicky

—Yo tampoco. No sabía que fueras amigo de Kian o Jodi.

—Lo soy ―respondió con naturalidad encogiéndose de hombros. — Sabes, te ves muy guapo esta noche. No es que no lo estuvieras antes, cuando nos conocimos, es solo que ese traje te hace ver espectacular.

—Gracias —dijo un poco nervioso Nicky, le incomodaba un poco la presencia de Terry esa noche.

—Buenas noches —dijo una voz desde el umbral.

—¡Shane! ¡Oh, Shane, estás aquí! —Angela gritó encantada. Cruzó la habitación a toda prisa y saludarlo. Apretó sus labios contra los de Shane.

Nicky recibió ese inesperado golpe y se forzó a ocultar su desagrado ante tal muestra de cariño por parte de la chica.

—¡Querido! ¿Cómo estás? —agregó entusiasmada, mientras él trataba de mantener su equilibrio contra el marco de la puerta— Nos asustaste mucho a todos.

Nicky desvió la mirada al ver a Angela con esa cara suplicante. Con el brazo de Shane rodeándola, tanto como para apoyarse como para abrazarla.

—No sabía que te importaba —comentó Shane y se dirigió a Terry que estaba muy cerca de Nicky— ¿Cómo estáas Terry? —saludó.

—Muy bien acompañado —respondió con su vista fija en Nicky.

―Sí, claro ―dijo con frialdad, clavando sus ojos fijamente en Nicky.

Nicky apretó los labios. Se debatía internamente en que debía responder, decir, o hacer. Le molestaba profundamente estar entre esos dos hombres y sin hablar de la mirada que Angela les estaba dando.

—Estaba preocupada por ti —dijo Angela con ese mismo tono de voz aniñado que Nicky comenzaba a odiar más cada vez.

—No hay que preocuparse por él —dijo Kian entrando al salón con las bebidas— Tiene más vidas que un gato.

—Eres como un gato, ¿verdad querido? —insistió Angela— Solo que no de la variedad doméstica... sino una enorme pantera.

Nicky los miraba, inquieto, consciente del atractivo de Shane, con pantalones negros y chaqueta de piel.
Cuando él se volvió, lo encontró observándolos, inclinó la cabeza en forma casi imperceptible y el rubio bajó la mirada de inmediato, posándola en sus manos. Querido Dios: ¿iba a tener que agregar los celos a la lista de emociones que él le inspiraba y en caso de ser así, qué podía hacer?
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