ÍndicePortalMiembrosRegistrarseConectarse

Comparte | 
 

 Contigo Encontré La Paz [TERMINADA]

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo 
AutorMensaje
sophia

avatar

Mensajes : 98
Fecha de inscripción : 10/07/2014
Edad : 25

MensajeTema: Contigo Encontré La Paz [TERMINADA]   Jue 15 Ene 2015, 11:50 am

Nombre: Contigo encontré la paz
Autor: Sophia
Artista ó personaje: Nicky Byrne
Adaptación: No
Género: Romance
Resumen:

Isabel amaba a Paul y esperaba ser muy feliz a su lado; pero
un día, él desapareció de su vida sin darle una explicación...


Última edición por sophia el Mar 27 Ene 2015, 12:39 pm, editado 1 vez
Volver arriba Ir abajo
sophia

avatar

Mensajes : 98
Fecha de inscripción : 10/07/2014
Edad : 25

MensajeTema: Re: Contigo Encontré La Paz [TERMINADA]   Jue 15 Ene 2015, 11:53 am

Contigo encontré la paz

Capitulo 1

Isabel dejó de mirarse en el espejo. Fue hacia la ventana y corrió la cortina. Su amiga Dora iba a llegar de un momento a otro. Era la única amiga que tenía. Claro, también estaba Paul Kelson, pero este era algo muy diferente en su vida.
Tocaron a la puerta. Isabel abrió y su amiga Dora entró con rapidez.

—¿No ha venido Paul, Isabel?

—Todavía no.

—Voy a recostarme un poco en tu cama. ¿Puedo? He tenido tanto trabajo en mi compañía. ¿Y tú?

—También. Sabes que además de trabajar estoy estudiando. Me falta poco para graduarme de maestra. Voy a hacer los exámenes de inmediato para aspirar a una buena plaza. Una de mis profesoras me dijo que sería bueno buscar una plaza en un pueblo pequeño. Que se vive mejor, pues te dan la casa, y que se hace una buen labor.

—Tienes que pensarlo bien, Isabel. Además, está Paul —le dijo sonriendo con malicia—. El también te roba tiempo.

Isabel se echó a reír. Era muy joven. Tenía 22 años y llamaba la atención por su belleza. El pelo rubio, los ojos verdes, la boca de labios gruesos... Sin proponérselo, resultaba muy seductora.
Dora e Isabel se habían conocido en un tren. Las dos habían ido a vivir a Irlanda, buscando mejores horizontes. Desde entonces, habían pasado dos años y se habían hecho muy buenas amigas.
“Tú eres como mi hermana, Isabel”, le había dicho Dora.
“Para mí, tú también lo eres”.
Cada una sabía que podía contar con la otra incondicionalmente.

—Oye, Isabel, ¿cuándo se va Paul?

—¿Irse, Dora? —le preguntó desconcertada—. No te entiendo.

—Paul no vive en Dublín. ¿Acaso va a quedarse aquí por ti?

—No, claro —dijo Isabel.

Esa era una verdad en la que Isabel no había pensado. Se había limitado a vivir su amor por Paul, sin analizar las posibilidades que tenían para su futuro.

—¿Vas a salir con Paul?

—Sí, me espera y tengo que irme. Cuando regrese te buscaré en tu apartamento para que conversemos.

Isabel se marchó. Paul la esperaba en su auto y, al verla, no descendió. Simplemente, abrió la puerta por dentro.

—Paul, cariño...

—Hola, querida.

—¿Dónde me llevas esta tarde?

—¿Te importa el sitio?

—En realidad, no. Vamos donde tú quieras —le dijo mimosa.

Para Isabel, era maravilloso haber conocido a Paul. Apoyó la cabeza en su hombro, mientra él conducía el auto. Cerro los ojos y recordó aque día, tres meses antes, cuando se encontraron. Ella trabajaba en una empresa durante el día como recepcionista, pues hablaba tres idiomas. Paul Kelson entró empujando la puerta de cristal. Era alto y fuerte, y se veía muy saludable. Se notaba que hacía deportes, pues su piel estaba dorada, como de alguien que pasa mucho tiempo bajo el sol.
Para Isabel, Paul era un hombre sumamente interesante y sintió una atracción muy intensa desde que lo conoció.
Paul se acercó a ella y le dijo:

—Tengo una cita con el señor Ray. Mi nombre es Paul Kelson.

—Siéntese, por favor. Le avisaré de inmediato —le dijo Isabel, sonriendo.

—Gracias. Oye, cuando salga de aquí, me gustaría invitarte a comer. ¿Aceptas?

—Yo... pues...

—Soy un hombre serio y decente. ¿Cómo te llamas?

—Isabel.

—Bien, Isabel, te invito a cenar. Así tendré tu compañía. En esta ciudad no conozco a nadie. Y por favor, háblame de tú.

—Está bien, acepto. Cuando salga, iré contigo, Paul.

Así había empezado la relación entre ellos. Isabel se sentía la mujer más feliz del mundo. Con Paul, nada más deseaba.
Volver arriba Ir abajo
sophia

avatar

Mensajes : 98
Fecha de inscripción : 10/07/2014
Edad : 25

MensajeTema: Re: Contigo Encontré La Paz [TERMINADA]   Jue 15 Ene 2015, 5:39 pm

Capitulo 2

Oprimió el brazo de Paul con fuerza. Este la miró asombrado. Notaba en Isabel cierta ansiedad que no era habitual en ella.

—¿Qué te pasa, Isabel?

—No lo sé. Me siento feliz y, a la vez, tengo miedo.

—Vamos a ir a bailar. Nunca lo hemos hecho —le dijo Paul besándola en la boca.

—Paul...

—¿Sí?

—Tenemos tres meses de estar saliendo juntos y he pensado que... no sé nada de ti. ¿Tienes familia, dónde vives?

—Vivo en una ciudad llamada Mullingar en el condado de Westmeath y soy el gerente general de una empresa. En cuanto a mi familia, ¿Qué quieres saber? Me gustas mucho, Isabel, eso es lo que importa. No lo que nos rodea.

—Tú lo sabes todo de mí. Esoy sola, pues mis padres y mi hermano viven en España. Voy a ser maestra pronto y, mientras tanto, trabajo como recepcionista donde me conociste.

—Yo también estoy solo. Bueno, lo estaba hasta antes de conocerte.

—Háblame un poco de ti, ¿Cómo eres? ¿Cómo piensas?

Paul se desconcertó. No le gustaban las chicas preguntonas. El viajaba una vez al año por asuntos de negocios y se quedaba en el lugar un mes de vacaciones.
Era un ave de paso. Isabel iba a dejar una huella en su vida, quizás más fuerte que la de ninguna otra mujer, pero pronto sería parte de su pasado.
Paul la tomó del brazo y entraron en una sala de fiestas.

—Vamos a celebrar los tres meses que tenemos de conocernos, Isabel.

Paul pensó: “Y será nuestra despedida. Me iré mañana muy temprano, pero no pienso decírtelo”.

—Tres meses... Todavía recuerdo cuando salimos la primera vez. Después, empezaste a buscarme todos los días. Así nos fuimos enamorando.

Se sentaron en un rincón bastante íntimo. Paul le pasó un brazo por los hombros y la besó de nuevo. Isabel se apartó.

—¿Qué te pasa, Isabel? ¿No quieres que te bese?

—Claro que sí, Paul. Eres mi novio, ¿por qué no vas a besarme?

Paul pensó que Isabel era una chica ingenua. El nunca le había pedido que fuera su novia y ella lo daba por un hecho, solo porque salían a diario y se besaban.
De pronto, con vehemencia, Isabel lo miró a los ojos y le dijo:

—Si me dejas, Paul... me moriría. Tú lo sabes, ¿verdad?

“Todas dicen lo mismo”, pensó Paul.

—¡Qué cosas tienes, Isabel! Ven, vamos a bailar y disfrutemos juntos.

—Nunca me hablas de lo que sientes, de lo que esperas de nuestra relación.

—Bailemos en silencio, Isabel. Quiero sentirte junto a mí.

Dos horas después, Paul le dijo:

—Vámonos, que se hace tarde. Quisiera estar contigo esta noche. ¿Vamos a mi hotel, Isabel?

Isabel lo amaba con locura y ansiaba hacer el amor con Paul, pero sintió en su corazón una especie de alerta y le dijo:

—No, Paul. No estoy preparada aún. Nunca he hecho el amor con un hombre. Es pronto, dejemos pasar más tiempo.

Paul pensó resignado que esa noche había sido su última oportunidad de hacer suya a Isabel, pero no lo dijo. Cuando se despidieron, ella lo abrazó con fuerza.

—Hasta mañana, Paul.

Paul la besó como nunca antes lo había hecho. Sentía que algo se rompía en su interior. Pero él no era hombre que se comprometiera en matrimonio. Sabía que dentro de poco, olvidaría a Isabel.

—Te siento extraño, Paul.

—Es que cada día que pasa te deseo más, Isabel. Bueno, vete a descansar.

Paul dio la vuelta y se marchó. Isabel se sintió feliz. Paul era el hombre que había soñado. Por eso susurró:

—Un día, Paul me pedirá que nos casemos y me llevará a vivir a Mullingar.
Volver arriba Ir abajo
sophia

avatar

Mensajes : 98
Fecha de inscripción : 10/07/2014
Edad : 25

MensajeTema: Re: Contigo Encontré La Paz [TERMINADA]   Sáb 17 Ene 2015, 12:16 pm

Capitulo 3

Dora la miraba fijamente. Isabel estaba nerviosa, aunque trataba de mantenerse serena
lo más posible. ¡Estaba tan dolida! No entendía la actitud de Paul.

—Déjame sola, Dora.

—¿Por qué? No te conviene pensar. Hace más de una semana que no sabes nada de Paul Kelson. ¿Qué más esperas? Isabel no respondió. Dora no podía imaginar lo que ella sentía ante el desengaño que le producía la actitud de Paul.

—Tal vez sufrió un accidente —dijo tratando de disculpar a Paul ante Dora—. No tiene amigos en Dublín.

—No pienses eso, Isabel, que solo lograrás torturarte. Fuiste un ave de paso para él. Casi siempre los hombres que vienen por un tiempo y enamoran a una chica reaccionan así, con cobardía. No son capaces de ser honestos y de decir que se van, que lo que vivieron fue bonito, pero que llegó a su final. No saben responsabilizarse de sus acciones y dejan detrás de sí mucho dolor. Convéncete y ya no lo esperes.

—No digas eso, Dora. Paul no es así.

—Eso piensas porque lo amas. Pero debes tener claro lo que Paul ha hecho. Se fue sin siquiera decirte adiós. ¿Qué más esperas de ese hombre? Hace una semana que desapareció de tu vida. Has llamado más de 20 veces al hotel donde se hospedaba y siempre te han dado la misma respuesta: Paul pagó la cuenta y se marchó.

—Tal vez se hospedó en otro hotel.

—¿A cuántos has llamado ya? Isabel, ¿puedes decirme por qué no te busca?

—No lo sé, Dora, pero yo sí voy a buscarlo. Tendrá que darme una explicación por su actitud —dijo con firmeza.

—¡Isabel! Tú eres una chica muy sensata. ¿Qué te pasa?

—¿Acaso no tengo derecho a amar? ¿No puedo estar con el hombre que quiero?

—Sí lo tienes, siempre y cuando él quiera estar contigo. Recuerda que el amor es entre dos personas.

Dora se acercó a Isabel y le pasó un brazo por el hombro.

—Querida amiga, me duele que sufras tanto por un hombre que no valoró lo que podías ofrecerle. Dale tiempo al tiempo. Ya verás que pronto vas a olvidar esta relación y te enamorarás de nuevo.

—No podré, Dora. Paul es y será mi único amor —le dijo con tristeza.
Volver arriba Ir abajo
sophia

avatar

Mensajes : 98
Fecha de inscripción : 10/07/2014
Edad : 25

MensajeTema: Re: Contigo Encontré La Paz [TERMINADA]   Sáb 17 Ene 2015, 6:38 pm

Capitulo 4

Dora estaba acostada en su cama. Acababa de regresar del trabajo. Había sido agotador.
Era modelo de anuncios de ropa deportiva, pues tenía una figura espectacular. De pronto, escuchó la voz de su amiga Isabel.

—¿Puedo pasar, Dora?

Por primera vez en muchos días notó un tono de alegría en Isabel.

—Pasa —le dijo—. Estaba descansando, pero iba a ir a verte.

Isabel entró. Vestía unos pantalones largos con una blusa escotada. Era la estampa viva de la juventud.

—¿Qué pasa, Isabel? ¿Has sabido de Paul? Te lo pregunto porque te veo feliz.

—Estoy más tranquila. Tengo una amiga que estudió conmigo y hace poco recordé que vive en Mullingar. Le escribí y me respondió. Paul Kelson no es un mito. Es un hombre real.

—Nunca ignoré eso. Recuerda que llegó a tu empresa porque tenía una cita. No podía ir con un nombre falso, Isabel.

—Escucha, Dora, que voy a leerte la carta de mi amiga. Fíjate que no pude enviarle un email, porque no tenía el de ella. Después de leerla, conozco un poco más a Paul Kelson.
“Querida Isabel: Te escribí a muchas direcciones y no me respondiste. No te imaginas la alegría que me dio saber de ti. ¿Recuerdas cuando estudiábamos juntas? Fue una época muy feliz en mi vida. Vivo en Mullingar, dedicada a mi novio. Voy a casarme pronto y John no quiere que trabaje. Es un pueblo pequeño. ¿Sabes? Me encantaría que solicitaras la plaza de maestra de aquí. Mi padre tiene influencias y podría ayudarte, y yo me sentiría feliz de tenerte cerca. Respecto a lo que me preguntas, trataré de responderte. Dices que una amiga tuya conoció a Paul Kelson y se enamoraron. Me asombró. Paul no es un hombre de novias. Es el gerente general de una de las empresas de mi padre. Tiene un buen porvenir, pero no es rico. Es muy serio y nunca lo hemos visto en fiestas. Te diría que es un hombre frío, sin apasionamientos. Dicen que algún día lo van a nombrar alcalde. Claro, eso es a largo plazo, pues hoy el alcalde es mi padre. No creo que Paul pueda hacer feliz a una mujer, porque vive centrado en sí mismo.
Díselo a tu amiga. Avísame si deseas la plaza de maestra. Te quiere tu amiga, Rose”.

Dora se quedó en silencio.

—¿Ese es el hombre que tú conoces?

—No conozco a un hombre frío..., pero al parecer es la misma persona, Dora.

—Tengo temor por ti. Si es un hombre con doble personalidad o que oculta la verdadera detrás de una apariencia sin apasionamientos... te hará sufrir. ¿No sería mejor que olvidaras a Paul Kelson.

—No. El tiene que darme una explicación. No se enamora a una mujer para luego salir huyendo.

—¿Qué piensas hacer, Isabel?

—Voy a solicitar esa plaza. Si la logro, me iré a Mullingar.

—Isabel —dijo Dora echándose a llorar—, eres muy valiente, pero yo siento tanto que te vayas. Eres mi única amiga. Me quedaré muy sola.

—Dora, querida, lo sé, y yo también lamento dejarte, pero puedes llegar a verme. Mullingar no está lejos. Pero no nos adelantemos a lo que vaya a ocurrir.
Volver arriba Ir abajo
sophia

avatar

Mensajes : 98
Fecha de inscripción : 10/07/2014
Edad : 25

MensajeTema: Re: Contigo Encontré La Paz [TERMINADA]   Dom 18 Ene 2015, 6:12 pm

Capitulo 5

La secretaria dio la vuelta. Fue en ese momento que Paul la miró detenidamente. Con sus ojos recorrió el cuerpo de la chica. Mag era muy bonita.

—Lo llaman por teléfono, señor Kelson. Es la señorita Alicia.

—Corta la llamada —dijo secamente.

Nadie reconocería al hombre amoroso que estuvo con Isabel Hayes ni al que todos veían en Mullingar y pensaban que era frío y calculador. No, ese Paul era diferente.

—Lo siento, señorita Alicia. No puedo comunicarlo con el señor Kelson porque está en una conferencia —dijo Mag.

Mag colgó.

—Quiero que salgas conmigo esta noche, Mag —le dijo como si fuera una orden—. Iremos a un lugar apartado cuando terminemos el trabajo.

—Señor Kelson...

—Tengo otra idea. Te irás antes y llegarás a mi apartamento. Debo ir al ayuntamiento, pues hay una reunión.

Mag quería decirle que no iría a su apartamento, pero no tenía valor. Si lo hacía, Paul la despediría y ella necesitaba su empleo para ayudar a su familia. En el fondo, lo odiaba: no era su empleada, era su esclava. Y pensar que ante los demás tenía fama de comedido y de respetuoso.
“Es un monstruo”, pensó Mag, antes de salir de la empresa.
Paul, por su parte, salió del edificio y se dirigió al ayuntamiento.

—Los he reunido para tratar el asunto de la maestra. Ya todos aprobaron el nombramiento y ella llegará la próxima semana —dijo Nikky Byrne, el padre de Rose—. Es joven, tiene 22 años, y es la primera vez que va a ejercer como maestra.

Paul pensó que a él no le interesaba el asunto de la maestra.

—Me parece que debemos hacerle la vida agradable para que se enamore de Mullingar. ¿Están de acuerdo en que haya enviado a acondicionar una casita que queda cerca de la escuela? Creo que la señorita Hayes se sentirá a gusto.

—A mí me parece muy bien —dijo Nicky Byrne, el hijo de Nikky, quien tenía un puesto en el gobierno—. La educación de nuestros niños debe ser primordial y si podemos apoyar a la maestra en todo, debemos hacerlo.

Todos votaron a favor.

—La próxima semana alguien tendrá que ir a buscarla.

—Yo no puedo. Estoy muy ocupado —dijo Paul Kelson.

—Puedo ir yo —dijo Nicky.

Así, fácilmente, todo quedó resuelto. Cuando salieron del ayuntamiento, Nicky se le acercó a Paul y le dijo:

—Me gustaría hablarte.

Nicky era un hombre joven, de 27 años, que siempre estaba sonriendo.

—No te había visto desde hace meses. Supe que estuviste en Dublín y yo estaba en Londres, terminando mi carrera. Ahora tengo que formalizarme, pues mi padre ya me dijo que tenía que empezar a trabajar. Y yo me muero por las chicas.

Era lo que Paul Kelson tenía en su contra: la simpatía de Nicky y que todo lo había tenido en bandeja de plata. Además, era un muchacho franco y él todo lo ocultaba detrás de una máscara de hipocrecía.

—Oye, ojalá que la nueva maestra sea bonita. Nada me agradará más que enamorarla, te lo aseguro.

—Ten cuidado, Nicky. Tal vez a tu papá no le guste que te involucres en una relación con una maestra. El alcalde querrá que su hijo se case con una de las millonarias que hay en la ciudad.

— A mí no me interesa el dinero, Paul.

—Eso lo dices porque nunca has carecido de él —le dijo con rabia.
Volver arriba Ir abajo
sophia

avatar

Mensajes : 98
Fecha de inscripción : 10/07/2014
Edad : 25

MensajeTema: Re: Contigo Encontré La Paz [TERMINADA]   Lun 19 Ene 2015, 6:11 pm

Capitulo 6

Sentado en la estación del tren, Nicky Byrne se pasó la mano por su pelo rubio. Era liso y un
mechón le caía sobre la frente.
Aguardaba a la nueva maestra del pueblo. Sabía que era joven, porque lo habían dicho en el ayuntamiento. Tenía 22 años. ¿Cómo sería? Ojalá fuera bonita y no resultara un adefesio.
Buscó entre los pasajeros. Vio descender a una joven con un abrigo azul oscuro.
Tenía que ser ella. Se le acercó con rapidez.

—¿Isabel Hayes?

—Sí, soy yo.

—Mucho gusto. Me enviaron a buscar a la nueva maestra. Mi nombre es Nicky Byrne, estoy a tus órdenes.

—Gracias.

—Vamos a recoger tu equipaje y después te llevaré a tu casa. Espero que te sientas a gusto, Isabel. Las personas de aquí son cariñosas y tienen verdadero interés en que sus niños aprendan con la maestra.

—Trataré de no defraudarlas.

Subieron al auto de Nicky. En el camino, él le dijo:

—Mi hermana Rose hubiera querido venir, pero ella ayuda mucho en el dispensario y hoy había muchos enfermos.

—Qué bueno que eres hermano de Rose. Ella es muy buena y yo la quiero mucho. Estudiamos juntas.

—Lo sé. Ella me lo contó.

Isabel notó que Nicky tenía una risa contagiosa. Se notaba que era un hombre transparente y sincero.

—A esta hora, la mayoría de la gente está trabajando, por eso voy a ayudarte a colocar tu equipaje. Fíjate en todos los detalles de la casa. Si algo no te gusta, solo tienes que decírmelo.

—Gracias, Nicky.

—¿Puedo quedarme un rato contigo? Me gustaría conocerte más.

—Claro que sí. Siéntate. Yo también estoy un poco cansada por el viaje.

—¿Vas a necesitar a una mujer de servicio, que te ayude?

—No. Estoy habituada a hacer mis cosas. No quiero tropezar con alguien en mi casa. Prefiero mi soledad.

—¿Tienes novio?

La pregunta la desconcertó un poco, pero luego, Isabel le respondió:

—No.

—¿Ni amigos?

—¿Qué clase de amigos?

—Esos que se tienen y en los que puedes confiar.

—Tengo a mi amiga Dora, que quedó en Dublín muy triste por mi venida. A nadie más, Nicky. La otra amiga que tengo es tu hermana Rose.

—Bueno, pues a partir de ahora, tienes otro amigo: yo.

Nicky se inclinó hacia adelante y la miró fijamente. Después, le dijo:

—Eres muy bonita, Isabel.

—¿Vas a enamorarme? Si es así no te consideraré mi amigo.

Nicky se echó a reír.

—De momento no voy a tratar de conquistarte, te lo aseguro. Pero un día, tal vez... Te pasas la vida buscando a tu media naranja y, de repente, aparece y no la quieres dejar escapar.

—No me digas que soy...

—¿Mi media naranja? No, pero... ¿por qué no puedes serlo?

Nicky consultó su reloj y le dijo:

—Es tarde, debo irme. ¿Puedo venir dentro de dos horas para invitarte a cenar?

—No quiero molestarte, Nicky.

—Será un placer, Isabel.

—Está bien. Ven a buscarme. Solo quiero pedirte algo: seamos amigos. No deseo que empieces a enamorarme para luego irte a los dos meses, como si nada hubiera ocurrido.

—¿Eso te pasó antes?

—Sí. Una vez. Ahora quiero dedicarme a mi trabajo y a recuperar mi paz. Es lo único que deseo. ¿Puedo contar contigo?

—Sí, pero me costará.

Nicky apretó su mano. Lo hizo largamente, hasta que Isabel, inquieta, la retiró.
Después lo acompañó a la puerta.

—Dirás que soy un tonto y un ser impresionable, Isabel, pero me emociona tu presencia. Ojalá te guste este lugar y te quedes aquí todo el tiempo.

—Gracias, Nicky. Tus palabras son muy agradables para mí. ¿No tienes novia?

—No, pero me parece que la tendré muy pronto —dijo mirándola.

—Nicky, acuérdate de lo que hablamos. Si quieres mi amistad, la tendrás, pero nada más. No quiero enredos amorosos. Deseo dedicarme en cuerpo y alma a los niños de Mullingar. A eso es a lo que vine. Ayúdame, por favor, a conseguir mi objetivo —le dijo con suavidad.
Volver arriba Ir abajo
sophia

avatar

Mensajes : 98
Fecha de inscripción : 10/07/2014
Edad : 25

MensajeTema: Re: Contigo Encontré La Paz [TERMINADA]   Mar 20 Ene 2015, 11:48 am

Capitulo 7

Hacían una pareja espectacular. Los dos eran jóvenes, atractivos, distinguidos... Isabel iba muy bien vestida y Nicky también, con un traje sport, de color azul marino. Entraron en un restaurante.
Isabel vio a Paul enseguida. El también a ella y hubo como un parpadeo de desconcierto. Nicky la tomó del brazo y se acercó a saludarlo.

—Paul, te presento a Isabel Hayes, la nueva maestra. Fui a esperarla a la estación del tren, como quedamos.

—Mucho gusto.

—El gusto es mío.

Se alejaron y se sentaron en una mesa apartada. Isabel se sentía nerviosa, pero trató de ocultarlo.

—Mi madre murió cuando yo era muy pequeño, pero me hubiera gustado que se pareciera a ti —le contó Nicky.

—¿Por qué me dices eso?

—Te vas a reír. Vivo con mi padre y con mi hermana Rose. Las otras mujeres que hay son las de servicio. Siempre añoré la ternura de mi madre. Desde que regresé de Londres, mi papá vive diciéndome que busque una buena esposa y me case. Te aseguro de que no descarto esa idea.

—Nicky, por favor, eres demasiado lanzado. Acabamos de conocernos.

—Pero tengo la sensación de que te conozco de toda la vida.

—Oye, Nicky, ¿quién es ese hombre que acabas de presentarme?

—¿Paul Kelson? Es el gerente general de una de las empresas de mi padre. No creas que soy un hijo de papá, Isabel. Ahora me voy a integrar a todos los negocios para poder manejarlos. Es lo que acordé con mi padre. Por eso estoy feliz de que estés aquí. Seré el asesor jurídico de Nikki Byrne. Como él es el alcalde, tiene mucho trabajo y quiere delegar en mí.

Isabel quería saber más detalles de Paul y trató de preguntarle a Nicky con sutileza, pues no quería que él sospechara que ella tenía otro interés en Paul.

—¿Paul va a estar bajo tus órdenes?

—Sí. Tiene fama de ser serio y comedido. Espero que nos llevemos bien.

—¿Solo fama?

—Bueno, no me gusta meterme en la vida privada de la gente.

—Parece que no estás convencido de la seriedad de Paul Kelson.

Nicky sabía demasiadas cosas, pero jamás las dijo. Ni a su padre que tanto admiraba a Paul Kelson ni a los demás miembros del ayuntamiento.

—¿Bailamos? —le dijo de pronto.

—Es muy tarde...

—No te preocupes. Nada hay más grato que vivir indiferente a las manecillas del reloj. Además, no empezarás a trabajar en la escuela hasta la próxima semana.

Nicky se puso de pie. No supo cuándo se vio envuelta entre sus brazos. Fue raro, Isabel tuvo la sensación de que se había terminado su soledad.

—Isabel —susurró en su oído—, creo que voy a enamorarme de ti.
Volver arriba Ir abajo
sophia

avatar

Mensajes : 98
Fecha de inscripción : 10/07/2014
Edad : 25

MensajeTema: Re: Contigo Encontré La Paz [TERMINADA]   Miér 21 Ene 2015, 11:56 am

Capitulo 8

Se despidieron en el portal. Cuando Nicky se marchó, Isabel tuvo la sensación de que alguien la esperaba oculto en el jardín. No se equivocó. Paul Kelson estaba ahí.

—Isabel..., no debiste venir.

—¿Qué dices, Paul? ¿Quién eres tú para hablarme y cuestionar mis actos?

—Isabel, yo...

Parecía turbado, pero todo en él era falso. Cada vez se lo parecía más y más.

—La verdad es que necesito hablar contigo. No sabemos el uno del otro desde que nos separamos en Dublín.

—Querrás decir, desde que huiste de Dublín sin darme una explicación.

—Yo nunca huyo.

—De Dublín lo hiciste. ¿Recuerdas la última vez que nos vimos? Me fue difícil pensar en ti con amor y después ver la bajeza con que actuaste conmigo. Te quise mucho, Paul, pero me abandonaste.

—Hablas en pasado. No creo que me hayas olvidado.

—No pretenderás que te siga amando después de tu partida.

—Vamos, Isabel, sé razonable. Vas a vivir en Mullingar y pronto te dirán quién soy.
Todos dicen que soy muy serio. Todos, incluyendo a Nicky. A propósito, ¿por qué sales con él?

—Me asombra tu cinismo, Paul. Nicky fue a buscarme a la estación de trenes y ha sido muy amable en invitarme. ¿Sabes? Lo mejor para estar en Mullingar es que ninguno de los dos nos veamos.

—No quiero meterme en tu vida, Isabel. Fuiste muy imporante para mí, pero tuve que dejarte pues tenía que incorporarme a mi trabajo. Soy un hombre muy ocupado y quería decírtelo.

—Por favor, Paul. Ningún hombre, por muy ocupado que esté deja a la mujer con quien salió durante tres meses sin una explicación. Fui para ti un juego, una aventura, pero ya eso pertenece al pasado.

—Me gustaría visitarte de vez en cuando, pero no quiero comprometerte.

—No tienes por qué venir a verme. Estoy en esta ciudad para trabajar como maestra y nada más.

—Isabel... tengo que irme, pero volveré otro día para continuar esta conversación. ¿Sabes? Lo único que me gustaría es que no salieras con Nicky.

—¡Es el colmo! Mira, Paul, lo mejor que puedes hacer es olvidarte de mí.

—Es difícil olvidar a una mujer como tú, tan mimosa, tan tierna y apasionada a la vez. Desde que te vi no he podido dejar de pensar en ti.

—Tal vez son los remordimientos. ¿Sabes lo que es para una mujer esperar una llamada telefónica que no llega? ¿Te pusiste a pensar en el temor que sentí de que algo te hubiera pasado? Ni una carta ni un email ni una llamada... Nada recibí de ti, Paul. Creo que no merecí ese trato de tu parte. Pero ahora, por favor, vete de mi casa. Necesito pensar.
Volver arriba Ir abajo
sophia

avatar

Mensajes : 98
Fecha de inscripción : 10/07/2014
Edad : 25

MensajeTema: Re: Contigo Encontré La Paz [TERMINADA]   Jue 22 Ene 2015, 6:30 pm

Capitulo 9

Pensó que era Paul quien la llamaba, pero se equivocó. Se trataba de Nicky. Isabel sintió alegría.
Empezaba a abrir su corazón ante su nuevo amigo y se sintió feliz de poder contar con él.

—Isabel, soy Nicky. ¿Ya estás acostada? Me gustaría hablar un poco contigo.

—Estoy acostada, pero no durmiendo. Dime qué deseas, Nicky.

‘—Decirte que te extraño y que me haces falta. Ahora voy a dejarte, pues mi hermana Rose me dijo que quiere ir a visitarte por la mañana.

—Está bien, Nicky. Buenas noches. Dile a Rose que la estaré esperando.

Al día siguiente, Rose llegó a verla. Las dos amigas se abrazaron con fuerza.

—No te imaginas la alegría que me da tenerte cerca, Isabel. Cuéntame un poco más de tu vida. ¿Qué hiciste en todo este tiempo? ¿No has tenido novio?

—Me dediqué a trabajar y a estudiar. Sí tuve un novio, pero no funcionó. Por eso estoy aquí.

—Eres muy linda, Isabel. Aquí encontrarás a alguien que te ame, ya lo verás. ¿Sabes? Quisiera que te quedaras y que formes tu familia. Me siento un poco sola en este lugar. Tengo amigas, pero ninguna tan sincera como tú.

—Gracias, Rose, no sabes lo que significan tus palabras para mí. Tú y una chica llamada Dora que vive en Dublín son mis únicas amigas.

Conversaron durante horas. Después, Rose se despidió de Isabel. Pasaron los días. Isabel empezó a trabajar como maestra. Nicky la llamaba diariamente y la invitaba con frecuencia a cenar. A veces Isabel aceptaba, otras no, y le decía que tenía que preparar las clases.
Muchos niños asistían a la escuela y ella empezó a conocer a sus familias, a hablar con los padres para indicarles la mejor manera de ayudar a sus hijos.
Un mes después, todos empezaron a sentir admiración y respeto por la maestra. Isabel no había vuelto a conversar con Paul. En dos ocasiones, lo vio de lejos, pero él se hizo el desentendido.

“Tenías razón, querida Dora. Paul no vale la pena como hombre. Pensar que lo quise tanto y que creí en él. Pero en fin, así es la vida. Verlo en su ambiente y observar cómo se comporta conmigo, con total indiferencia, me ha ayudado a olvidarlo poco a poco. Hoy voy a salir con Nicky.
Te he hablado antes de él. Es muy simpático y acaparador, pero me siento bien a su lado. Con Nicky encuentro la paz que tanto necesitaba. Lo malo es que va muy rápido y me insinúa que está enamorado de mí. Preferiría que fuéramos solo amigos”.


Ese fue el email que le envió Isabel a Dora. Una vez a la semana las dos se escribían para seguir en contacto.
Isabel pensó en Nicky. Le agradaba mucho y la inquietaba con su entusiasmo, pero a la vez tenía miedo. Ya la habían engañado una vez. No quería repetir esa experiencia, que fue muy dolorosa en su vida.
Volver arriba Ir abajo
sophia

avatar

Mensajes : 98
Fecha de inscripción : 10/07/2014
Edad : 25

MensajeTema: Re: Contigo Encontré La Paz [TERMINADA]   Vie 23 Ene 2015, 11:48 am

Capitulo 10

Cuando tocaron a la puerta, Isabel se asombró. Era de noche y estaba preparando las clases
que impartiría al día siguiente y no esperaba visitas. Se puso de pie y abrió. Quedó paralizada por la sorpresa.
Ante ella estaba Paul Kelson.

—¿Puedo pasar, Isabel?

—Sí, claro, pasa. Siéntate.

—Te he visto varias veces con Nicky.

—¿Es un reproche?

—No lo hagas más. Es una orden.

Isabel se echó a reír.

—No seas ridículo, Paul. No tienes derecho a sojuzgar mi vida a tus caprichos. Tengo más de un mes de estar aquí y tú pusiste los límites desde el principio. Soy la maestra. Para ti ni siquiera he sido una amiga. Me has tratado con total indiferencia y yo capté tu mensaje. En realidad, lo capté desde que te fuiste y me abandonaste sin una explicación.

—¿Estás aquí por mí?

La pregunta fue directa. Isabel la esperaba y estaba preparada para responderla.
Claro, diría la verdad a medias.

—No seas tan vanidoso, Paul. Mi amiga Rose Morton me sugirió que luchara por la plaza en Mullingar. Me dijo que aquí tendría la oportunidad de desarrollarme en mi carrera. Me gustó la idea, sobre todo porque Rose vive aquí.

—Está bien, acepto tu explicación.

—No te la estoy dando. Eres parte de mi pasado, Paul, pero no de mi presente.

Paul la miró y sonrió.

—Te sientes ofendida, Isabel, y tienes razón. No huí de Dublín. Pensaba volver a verte, pero el trabajo me absorbió por completo. Eso sí, nunca pude olvidarte.

—Basta, Paul. No me des una explicación que no te he pedido, porque tampoco voy a creer en ti. Nada justifica lo que me hiciste. Te fuiste sin despedirte de mí, jamás me llamaste ni me escribiste. ¿Crees que soy tonta? Fui una aventura en tu vida y, aunque me haya dolido, tengo que aceptarlo. Te di mi amor y no lo apreciaste. Ojalá otra mujer pueda hacerte ver cómo debe comportarse un hombre decente.

—Basta, Isabel. No estoy aquí para escuchar tus reproches. Eres la mujer que más me ha inquietado en la vida.

—Vaya, debo sentirme halagada por haber despertado inquietudes en el serio y aburrido señor Paul Kelson.

—No te rías de mí. Desde que te vi de nuevo, solo pienso en ti.

—¿Y qué pretendes, Paul? ¿Una relación a la vista de todos o a escondidas?

Paul no respondió a su pregunta. Se levantó de pronto y se despidió.

—Tengo que estar seguro de mis sentimientos —le dijo antes de marcharse.

Cuando Isabel se quedó sola, sin poder evitarlo empezó a llorar por el desengaño que había experimentado.

Dos días después, se repitió la visita de Paul. Entró en silencio en la casa de Isabel y se sentó.

—¿A qué has venido, Paul?

—A verte, eso me basta.

—Puedes irte. No quiero que te vean salir de noche. No está bien. Además, ¿por qué vienes de noche, cuando todo está oscuro, como si te ocultaras? Tú eres un hombre libre. Según tengo entendido, no eres casado. ¿Por qué no me invitas a salir a la vista de todos?

—Isabel..., me quisiste mucho.

—Sí, Paul. Te quise con toda mi alma, pero tú destruiste mis sentimientos.

—Mi presencia aquí, ¿no te dice nada? ¿No te das cuenta de que necesito verte, hablarte, besarte?

—Eso jamás lo lograrás, Paul. No seré amante de nadie. El hombre que me quiera se casará conmigo.

—Eso es lo que deseas, ¿verdad?

—¿Por qué no? Soy una mujer como cualquiera y a todas nos ilusiona el matrimonio y formar una familia. Ahora, vete, por favor, que estoy ocupada.

****

Nicky la miraba con adoración. Isabel se sentía mal; a su lado disfrutaba mucho y se olvidaba de todo lo que le preocupaba, pero ¿eso era amor? Nicky se merecía a una mujer que lo amara sin dudas.

—Eres tan linda, Isabel. Me he enamorado perdidamente de ti. Sueño con el día en que seas mi esposa.

—Nicky, basta, por favor. No quiero lastimarte y temo que puedo hacerlo.

—¿Por qué?

—El primer día te dije que tuve un desengaño amoroso. Todavía me estoy recuperando. No estoy preparada para amar de nuevo. Solo el tiempo sana las heridas.

—Yo quiero ayudarte, Isabel. Deseo ganarte poco a poco con mi amor. Que cuando te sientas libre para empezar otra relación de pareja, sepas que estoy aquí, a tu lado, esperándote...

—Eres un gran hombre, Nicky. No voy a engañarte, pues no te lo mereces. Contigo encontré la paz que tanto necesito, pero solo el tiempo dirá si podré amarte.

—¿Has vuelto a ver a ese hombre que tanto quisiste?

—Sí, pero entre él y yo jamás habrá nada de nuevo.

—Eso me basta, Isabel. Lo único que te pido es que me permitas visitarte y que salgamos juntos, para que nos conozcamos. Dame la oportunidad de irte ganando con mi amor.

—Está bien, Nicky.

Ese día, Nicky la tomó desprevenida y la besó inesperadamente en la boca. Isabel se estremeció, pero no se apartó de él.
Volver arriba Ir abajo
sophia

avatar

Mensajes : 98
Fecha de inscripción : 10/07/2014
Edad : 25

MensajeTema: Re: Contigo Encontré La Paz [TERMINADA]   Vie 23 Ene 2015, 6:08 pm

Capitulo 11

Rose miró a su padre de manera interrogante. Le había dicho con mucha seriedad que necesitaba hablar con ella.

—¿Qué te ocurre, papá?

—Dime, querida: ¿tú conoces mucho a la maestra?

—¿A Isabel? Sí, papá. Fuimos amigas y estudiamos juntas. Es una gran persona.

—Pues estoy disgustado, Rose. Lo que conozco de ella como maestra me parece magnífico. Pero hay algo más.

—¿Te preocupa la amistad de Isabel con Nicky, papá? Te aseguro que si ellos dos llegaran a algo me sentiría feliz.

—No, hija, eso no me preocupa, sino su reputación. Tú sabes que esta es una ciudad muy pequeña y que la gente habla de todo el mundo. Me han comentado que un hombre visita a Isabel por las noches.

—¿Qué dices, papá?

—Lo que oíste. Nadie sabe quién es, porque se oculta en la oscuridad de la noche, pero las madres de los niños hablan. Ellas esperan que la maestra tenga un comportamiento intachable.

—Isabel es decente. Te lo aseguro.

—Lo sé y no quiero meterme en ese asunto por tu amistad con ella y también por Nicky. Paul Kelson va a hablar con Isabel. Ella tendrá que aclarar ese asunto o será despedida.

Rose se fue muy preocupada y decidió buscar a su hermano Nicky para contarle lo que estaba pasando, pero no lo encontró.
Lo llamó a su celular y no le respondió. Nicky Byrne, por su parte, estaba en casa de Isabel. Tenía el rostro serio.

—Estás muy callado, Nicky.

—Quisiera hablarte.

—¿Otra vez?

—No se trata de mi amor.

—¿Qué pasa, Nicky?

—De mí lo sabes todo, Isabel. Que te amo y deseo casarme contigo en un futuro. Pero ¿sé todo de ti?

—Creo que sí. Te conté mi vida, de mi familia que vive en España, del desengaño amoroso que tuve. ¿Qué más quieres saber? Dímelo.

—Dicen que un hombre te visita por las noches. ¿Es cierto?

Isabel palideció.

—Lo dicen...

—Sí. ¿Has oído el refrán “pueblo pequeño infierno grande”? Todo lo que pasa aquí se sabe al día siguiente. Eres educadora de niños. Las madres esperan que tengas una moral intachable.

—¿Y tú, Nicky? ¿Qué esperas de mí?

—Que me ames, porque confío en ti y serías incapaz de hacer algo indebido.

Los ojos de Isabel se llenaron de lágrimas. Sin pensarlo dos veces, abrazó a Nicky y le dijo emocionada:

—Gracias, Nicky. Eres lo más valioso que tengo en mi vida.

Se quedaron en silencio un rato. Nicky la besó en la boca con una gran ternura.

—Quiero ser sincera contigo, Nicky. Sí, es cierto que un hombre viene por las noches. No siempre, pero ha venido algunas veces. Quiere convencerme para que vuelva con él y eso jamás sucederá.

—¿Se trata del hombre que amaste?

—Sí. Lo quise mucho, pero cuando vi cómo era en realidad, el amor que sentía por él se desvaneció.

—¿Hicieron el amor?

—No, Nicky. El me lo pidió, pero había algo en mí que me alertaba en su contra. Quiero entregarme por amor y solo al hombre en quien pueda confiar plenamente.

—Entonces, ¿por qué lo recibes?

—El se aparece y me pide que hablemos. Estoy cansada de decirle que no espere nada de mí.

—Isabel, la gente quiere que des una explicación de quién es ese hombre. De lo contrario, te despedirán.

—¿Qué dices, Nicky? No puede ser.

—Lo es. Voy a decirles a todos que ese hombre soy yo

—No, Nicky. No es justo para ti. Nunca pensé que recibir a... ese hombre me perjudicara tanto. Ahora me doy cuenta de que era una trampa suya.

—¿Quién es él, Isabel?

—Paul Kelson.

—¿Paul?

—Sí. Voy a contarte mi historia sentimental con Paul.

Cuando terminó de hablar, Nicky la abrazó y le dijo:

—Siempre supe que Paul no era un buen hombre. He escuchado que acosa a las mujeres que trabajan para él, pero nadie ha presentado cargos en su contra. Esto lo vamos a guardar en silencio, solo lo sabremos tú y yo. Déjame ayudarte, Isabel. Confía en mí y todo saldrá bien. Jamás permitiré que te aparten de mi lado.

Nicky se marchó y fue directamente a ver a su padre.

—Hola, papá.

—¿Cómo estás, hijo?

—Bien, papá. Necesito hablarte, pues no quiero que se cometa una injusticia por mi culpa. Se trata de Isabel Hayes
Volver arriba Ir abajo
sophia

avatar

Mensajes : 98
Fecha de inscripción : 10/07/2014
Edad : 25

MensajeTema: Re: Contigo Encontré La Paz [TERMINADA]   Mar 27 Ene 2015, 12:38 pm

Capitulo 12

Nikki Byrne miró a su hijo sorprendido. El semblante de Nicky reflejaba una seriedad inusitada
en él. Hubo un silencio que duró unos segundos, aunque a los dos les parecieron siglos.

—Estoy enamorado de Isabel, papá. Yo soy el hombre que la visita por las noches, pero no la censures. He llegado a su casa para que nos conozcamos más. Ella no había querido aceptarme, porque teme que tú no la quieras para que sea mi esposa, debido a la diferencia que hay entre ambos, tanto en los social como en lo económico.

—Hijo, yo...

—Es la mujer que amo, papá. Quiero casarme con Isabel.

—Debiste ser sincero conmigo. Jamás me opondría a tu felicidad., pero has expuesto el buen nombre de esa muchacha.

—Lo sé y me apena. No te imaginas las veces que ella me pidió que no llegara a visitarla y no le hice caso.

—Citaré a reunión en el ayuntamiento. Al decirles que vas a casarte con ella, todo se solucionará. Nadie hablará más de la maestra. ¿Ya lo sabe tu hermana Rose?

—No. Primero quise contártelo a ti. ¡Ah! Se me olvidaba... Quiero hacerme cargo de la gerencia general de tus empresas. Me gustaría que enviaras a Paul Kelson a la sucursal que tienes en el norte. Ahí lo necesitamos, pues no está marchando muy bien.

—No te imaginas lo feliz que me hace escuchar que quieres hacerte cargo de todo. Es lo que he soñado siempre: que sigas mis pasos. Hablaré con Paul de su traslado.
Espero que lo acepte.

****

Entró en la escuela dando gritos de alegría. Rose Byrne no podía controlarse. Su amiga querida iba a convertirse en su cuñada. ¿Qué más podía desear?

—Isabel, se lo tenían bien calladito. Nicky se lo dijo primero a papá y después a mí. Todos estamos felices con el compromiso de ustedes. Espero que la boda sea más pronto de lo que esperamos.

Isabel se puso nerviosa. ¿Hasta dónde había llegado Nicky por defenderla?

—No hemos hablado de eso todavía.

Cuando se fue el último niño, Isabel vio llegar a Paul Kelson. Era la primera vez que lo hacía de día y no había ido a su casa, sino a la escuela.

—Isabel, tengo que hablarte. Las madres de los niños quieren que te vayas de aquí. Te propongo que regreses a Dublín. Te visitaré y seremos felices. Yo no me casaré, pues no nací para la responsabilidad del matrimonio, pero como no tienes a nadie, no te queda más remedio que aceptar lo que te propongo.

—Te equivocas, Paul —se escuchó la voz de Nicky—. Isabel me tiene a mí. Nos hemos comprometido y vamos a casarnos. Nunca confié en ti como persona, pero jamás imaginé que fueras tan mezquino. ¿Sabes? Mi padre va a ofrecerte un traslado. Te conviene aceptarlo, porque no quiero verte más en Mullingar.

Paul lo miró con odio y se marchó.

Cuando quedaron solos. Nicky e Isabel se miraron fijamente. De pronto, ella se acercó a él y lo besó.

—Isabel..., no sabes cuánto te amo.

—Y yo también a ti. Cuando me dijiste lo que la gente decía, tuve miedo, pero no porque tuviera que irme y empezar de nuevo en otro lugar, sino por lo que pensaras de mí. En ese momento supe que no quería perderte. Eres mi verdadero amor, el hombre que me inspira paz, ternura, pasión... Todo lo que anhelo tener en mi esposo.


FIN
Volver arriba Ir abajo
 
Contigo Encontré La Paz [TERMINADA]
Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba 
Página 1 de 1.
 Temas similares
-
» Soy capaz de todo con tal de estar contigo.
» Mi angel...(TERMINADA)
» Camino a tierra prometida [Oliver Cromworth] TERMINADA
» No estás sola yo estoy contigo (onnet-shot) Sasuhina
» [T] Contigo Siempre a tu lado

Permisos de este foro:No puedes responder a temas en este foro.
Forgotten Words :: Novelas Rosas :: Novelas Romanticas-
Cambiar a: